Alcómica: Toda la fuerza del web cómic

POR CARLOS REYES G. 

 

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Alcómica es un colectivo de web cómic que llamó mi atención en 2013 cuando en el balance anual comenté brevemente parte de su producción en ese año.  “Nuestra línea editorial – decían por ese entonces- está enfocada en la producción de webcómics de autores chilenos, que sean publicados periódicamente en Internet bajo un régimen de trabajo en equipo establecido, de carácter serio, responsable y profesional” y agregaban que deseaban “convertirse en un grupo creativo capaz de actuar como referente para aquellos autores que están entrando al mundo del Cómic/Narrativa Gráfica y anhelan producir sus obras en función de proyectos serios que permitan presentarse al publico de manera online o impresa”. 

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Varios años han pasado desde entonces y el proyecto Alcómica lejos de marchitarse goza de plena vida y actualidad. Ya era tiempo de que me sentara a conversar con uno de sus gestores, el historietista César González, Cagattzo, sobre este notable emprendimiento y de las cualidades que han convertido este proyecto colectivo  en todo un hito del web cómic nacional y que, por sobre todo, ha puesto en el centro de sus preocupaciones la calidad y la praxis autoral.

 

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Terra incógnita escrita y dibujada por Soledad Pozo, Rowein.

 

– ¿Cuál fue el escenario que los llevó a crear Alcómica en el 2012?

César González:  Si tuviese que resumir en un par de palabras el porqué de la existencia de Alcómica, creo que me quedaría con “las ganas de mejorar”. En esos años con Raúl Valencia, que también impulsó el proyecto, lo único que queríamos era hacer cómics y hacerlos cada vez mejor. Creíamos fervientemente en que un trabajo editorial fruto de una metodología de equipo era la clave. Si los grandes trabajaban con editores, diseñando un guion, responsabilizándose de su obra y de los lectores que la siguen y planificando cada detalle lo mejor posible, ¿por qué no podíamos hacerlo nosotros?  En ese año, recuerdo que no era tan común ver colectivos de webcomiqueros y muchas obras quedaban abandonadas tras algunas páginas, generalmente cada uno andaba relativamente por su cuenta subiendo a internet sus monos. Y junto a Paulo Oñate, Gaspar Pérez y Gabriel Gagovi decidimos agruparnos no solo porque nos caímos bien, si no que porque todos creían que más cabezas pensaban mejor que una. Partimos tratando de apoyarnos en los webcomics del otro, desde la difusión en redes sociales al proceso editorial de cada obra y salieron cosas bien bonitas. Es indudable que algunas cosas resultaron bien y otras no tanto y se fueron quedando en el camino, junto con algunos de sus gestores. Pero nos servía demasiado tener, no solo a un editor que te dijera “¿cómo vamos?” si no que un grupo de amigos que te animara cuando querías tirar la toalla.

– Ustedes se definen como algo más que una plataforma para web cómic.

C. G.: Precisamente el problema del web cómic como formato es que al estar relativamente alejado del “mundo editorial”, los autores sienten mucha facilidad de dejar todo tirado al menor desencanto, sobre todo los más jóvenes que a su vez utilizan el webcomic como el primer método para hacer visible su trabajo. Y en algún momento nos pasa a todos los que dibujamos o escribimos, simplemente porque hay personas que siguen tu proyecto.  Precisamente Alcómica busca solucionar en parte ese fenómeno. Nos gusta subir obras de algunos autores que ya tienen un trabajo realizado, pero a la vez queremos ir poco a poco ofreciendo más posibilidades de convertir la pega de un webcomic en un proceso editorial lo más cercano posible al que se lleva a cabo en el mundo del dibujante profesional. No es lo mismo dibujar “cuando se tienen ganas” y colgar un trabajo en internet solo porque se puede, a trabajar con un editor, con un régimen de trabajo establecido, pensando en cumplir ciertos estándares y tratando de difundir la obra lo mejor posible. Creemos que un web cómic tiene poco que envidiarle a una obra en papel aparte del formato físico, se puede hacer una excelente pega editorial en un trabajo gratuito y los proyectos que han resultado dentro y fuera de Alcómica, a mi juicio, se sienten distintos y tarde o temprano llaman la atención del mundo “profesional”.

 

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Trabajo de Paulo Oñate para su tira El dibujante Emo. 

 

– ¿Qué es ese algo más que ofrece Alcómica?

C. G.: Quizás ahí está ese “algo más” que mencionas. Quisiéramos tener más tiempo y recursos para hacer esa pega con más obras, quisiéramos tener más editores y dibujantes que colaboren entre sí, y cada semana recibimos mensajes de autores muy nuevos que buscan un espacio para contar su historia. Sin duda que muchas de esas obras requieren mucho trabajo para que se sientan como proyectos serios para el público, e intentamos otorgar feedback y recomendaciones a aquellos que nos escriben.  El 2014 realizamos una convocatoria en que participaron muchos dibujantes que recién iniciaban su trabajo en el medio, de ese proceso salió El Peñón de Nico González que a mi juicio es uno de los web cómics más inteligentes, sólidos y con más potencial que he leído. Todos aquellos participantes que enviaron sus obras recibieron feedback de los propios dibujantes de Alcómica solo por el hecho de inscribirse. Este año esperamos hacer algo similar, porque no sirve de nada subir un cómic, ganar seguidores y likes creyendo que el medio crece cuando no todos se detienen a mirar a los que vienen detrás, o a hablar sobre lo que hacemos nosotros mismos. Esperamos también que este año Alcómica se expanda y también pueda ofrecer más reflexiones sobre el quehacer del webcomic en Chile, reviews de obras que están súper escondidas para el lector, algunas herramientas o entrevistas para conocer a autores que realmente tienen mucho que decir.

– ¿Cuáles son los criterios que usan para escoger una historieta, en qué se fijan para para que un trabajo pueda llegar a ser parte de Alcómica?

C. G.: En el caso de los autores que ya han desarrollado un trabajo creativo por si solos antes de formar parte de Alcómica (como fue el caso de Rowein con Terra Incógnita o de Kactus con A la #$%& el Profe) simplemente los contactamos porque su trabajo aparece casi como un súper descubrimiento ante nosotros. Primero nos llama la atención la madurez, las ganas y el cariño que les tienen a sus proyectos, la técnica y la identidad que les atribuyen. Se nota a leguas que en términos de historia y arte son obras que podrían leerse perfectamente en papel en manos de una editorial grande y bajo esa lógica simplemente les ofrecimos una nueva vitrina de la cual apropiarse. A nosotros como autores nos sirve mucho apoyar el trabajo de ellos, el proceso de aprendizaje no termina nunca y comenzamos a ver la posibilidad de hacer que esos trabajos sean aún más visibles. Comenzamos a recopilar sus actualizaciones en compilatorios digitales, les añadimos extras, tratando de emular un poco una publicación física y ha funcionado bastante bien. Hay muchos lectores que no siguen del todo la actualización semanal y cuando alguien compila los episodios de una sola vez el acercamiento del público se da también de manera distinta.  En el caso de los autores que nunca han publicado algo y toman a Alcómica para iniciar ese trabajo editorial, el proceso es distinto.

 

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Emisario del sol de César González

 

– ¿Qué es lo más importante? ¿La técnica o el guión?

C. G.: Más que la técnica o el guion lo primero que nos convence es la voluntad en el autor de querer iniciar un camino de compromiso. Es sorprendente el factor de deserción que los nuevos narradores gráficos tienen en sus proyectos, solo basta con mirar la cantidad de web cómics descontinuados que hay en Subcultura. Eso nos da a entender que el hecho de que cualquiera pueda subir un cómic a internet no es sinónimo de que la industria vaya a edificarse por arte de magia y vayan a aparecen los dibujantes y guionistas genios como callampas en el bosque. Se requiere trabajar a fondo en la obra, no como un simple hobby si no que como un proyecto a largo plazo y por eso dicha cualidad es la que más nos llama la atención. A mi juicio, desde el momento en que haces pública la primera página de una historia se adquiere una responsabilidad con el receptor de esa historia. El guion y la técnica, la propuesta de difusión, lo cool que se vea son cosas que se van determinando y mejorando a medida que el proyecto crece y tienes un editor que te apañe y realmente quiere mejorar la obra contigo. Puedes sufrir de sequía creativa, puedes experimentar los famosos y cada vez más comunes hiatus y puedes desmotivarte por la falta de tiempo y dinero al hacer un web cómic, a todos nos pasa y nos va a seguir pasando. En web cómic nadie nos paga por hacer a tiempo las cosas. Pero cuando hay compromiso con un proyecto y un buen equipo, ese proyecto tarde o temprano va a continuar y volverse más sólido.

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Escrito y dibujado por Nicolás González.

 

– En sus trabajos se puede ver algo de humor en Crespito; de aventura en Terra Incognita; de Fantasía en El Emisario del sol o incluso hay historietas que incorporan de algún modo tintes sociales como El Peñón… a partir de esta variedad ¿Cómo es que entienden, cómo ven las posibilidades de la historieta?

C. G.: Para nosotros el trabajo de autor es súper importante. Kubrick decía que si algo puede ser escrito o pensado puede ser filmado y quizás en la narrativa gráfica la cosa es igual o incluso con mayor fuerza, pues la posibilidad de contar algo está a solo un lápiz y un papel. La historieta posee posibilidades infinitas y te hace descubrir cosas totalmente diferentes de la mano de su autor. Puedes tener experiencias abiertamente políticas, pero radicalmente distintas leyendo Los Años de Allende o El Peñón, o tener una vinculación identitaria, pero en códigos muy diferentes al leer Varua Rapa Nui y Emisario del Sol.  En el cómic, a mi juicio, el encasillar una historia es muy difícil, para nosotros como autores como para el público. En otras artes, como el cine, puedo hacer una película o escribir un guion sobre un episodio de mi infancia y a través de las diversas etapas de producción y creación puede salir algo sumamente único, que si bien refleja en gran medida lo que el autor “es”, siempre nos va a llegar como una historia que vivir desde un prisma más neutral que el cómic. En la narrativa gráfica el trabajo es tan íntimo y directo que el autor se expone mucho más que en otras disciplinas artísticas y nos entrega algo que es mucho más “él”. Por eso encontramos cosas que son más únicas e irrepetibles de manera más frecuente en el cómic, por lo que mientras más variopinto, mejor. Uno de los males que veo frecuentemente en muchos autores y lectores es encasillar los estilos y condenarlos o valorizarlos por la tendencia o los códigos que poseen, hay una amnesia colectiva ante el significado de la palabra “estilo”. No todo el manga japonés son chicas vestidas de gatitos y no todo el cómic gringo son superhéroes en calzoncillos y hemos descubierto obras que nos han volado la cabeza por ambas partes. He estado junto a lectores que ven un cómic y condenatoriamente sentencian con un “es muy mono chino” y se pierden excelentes trabajos y propuestas. Es cierto que muchos dibujantes y guionistas nuevos, cuando empiezan, se encasillan en un estilo, pero tampoco hay que olvidar que todos parten creando a la usanza de sus propios maestros y es un proceso inevitable del cual tarde o temprano, con trabajo y esfuerzo, comienzas a despegarte en mayor o menor medida. En Alcómica hay algo de ese afán por no perder de vista que en la variedad está el gusto, o al menos, las posibilidades de descubrir cosas nuevas. No queremos ser una editorial web de manga o una editorial web de cómic experimental o una editorial web de tal o cual cosa, solo queremos leer y producir buenos cómics.

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A la #$%& el Profe, escrito y dibujado por Kactus

 

– Muchos de los autores y autores de Alcómica hacen fanzines impresos de sus trabajos ¿Hay posibilidades que en algún momento Alcómica se convierta en una editorial de impresión física de sus autores?

C. G.: Es el gran sueño de todos. El paso lógico de un buen proyecto de web cómic digital es su edición en soporte físico. Más que por el sueño infantil de tener nuestros cómics en elegantes libritos (sueño infantil que nunca se nos va a quitar de la cabeza), por las posibilidades que existen de llegar a nuevos públicos que derechamente no consumen cómic digital.
Un amigo me decía que iba a intentar leer Emisario del Sol con su sobrino, pero derechamente fue imposible por el hecho de que no puede leer en una pantalla, pero si en libros… él mismo tuvo que imprimir algunas páginas para poder hacerlo. Hasta hace un tiempo, para nosotros era desmotivante (y a la vez sumamente lógico) pensar que las grandes editoriales que tienen los recursos para publicar obras en tirajes tremendos se vayan a la segura con títulos probados en el extranjero, pero que las editoriales pequeñas que tienen fe en la calidad de muchos proyectos no tengan los recursos o deban arriesgar todo para sacar adelante un trabajo impreso. Y digo hasta hace un tiempo porque actualmente ya no nos desmotivamos tanto por eso e intentamos fortalecer los proyectos, para que cuando llegue el momento, sean obras con buenas posibilidades de aceptación en el “mundo real”. Indudablemente está dentro de nuestros planes llegar al mundo físico, ya sea considerando la posibilidad de fondos concursables o de asociaciones con otras iniciativas y entidades, pero si vamos a hacerlo queremos hacerlo bien, con obras que sean cada vez mejores, que sean dignas de las ligas mayores y que los autores puedan verse realmente beneficiados del proceso. Es posible que este año comencemos a realizar nuestras primeras gestiones en esas áreas, pero somos exigentes con nosotros mismos y eso nos ha jugado buenas y malas pasadas. Si entramos al terreno de la ensoñación seríamos felices con los recursos necesarios para producir obras largas, series divididas en temporadas y que los autores recibieran remuneración constante por su sacrificio mientras los lectores pagan un módico precio por leer cómics. Seríamos felices y trabajaríamos bailando si pudiésemos editar constantemente material en buenas ediciones que no cuesten un ojo de la cara. Pero la realidad es otra y hay que seguir cada paso de manera firme. Es sumamente difícil decirle a un web comiquero, “queremos que hagas tu cómic o ayudarte a hacerlo y subirlo al sitio constantemente, pero no te aseguramos que algún día salga en papel y que podamos pagarte por ello”. Es sumamente difícil hacerlo, porque lo que ofrecemos es casi una ayuda para ellos y para nosotros mismos, ofrecemos casi un proceso de aprendizaje. Quizás algún día podamos ofrecer, al menos, la publicación de esas obras que poseen un buen trabajo previo, estoy optimista de que vamos a conseguirlo. Pero uno propone y Farkas dispone.

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Házte un queque, tira de Gagovi.

 

– Ahora mismo hay más de 10 diferentes proyectos en Alcómica. Ya hablamos un poco de esto antes pero me gustaría volver sobre ello. Los creadores ¿Son metódicos a la hora de subir sus páginas y cumplir con los plazos?

C. G.: Todo depende del período y los procesos que cada autor lleve a cabo. Trabajamos lo más profesionalmente posible en todas las áreas que podemos controlar, pero no podemos olvidar que nadie gana un céntimo con esto, por lo que no podemos decirles a los autores “dibuja sin detenerte para trabajar y ver a tus hijos o saco tu cómic del sitio”. Y es que en Chile casi todos aquellos que hacemos web cómics debemos obligarnos a dar vida a nuestros proyectos mientras se rinde tiempo en el ámbito laboral y la familia. Intentamos en lo posible motivar y facilitar el trabajo de los autores para que retomen en los momentos de hiatus, que ellos se dediquen solo a dibujar, generando compilatorios con material adicional, o incluso cubriéndolos (el famoso caso Dibujante Emo de Paulo Oñate, en que todos los autores del sitio dibujaron cada tira semanal durante un período en que el autor no pudo dibujar). Sin embargo lo que más intentamos es incentivarlos, decirles que hay gente que espera su trabajo, que los proyectos valen la pena y que estamos ahí para ayudarnos entre todos en la medida que se pueda. Se exige cumplir con los plazos en la medida que la realidad de cada dibujante lo permita. Seríamos mentirosos descarados al negar que hay varios proyectos que quedaron en el camino y que nunca más se retomaron, hay otros proyectos que iban muy bien, pero los autores entran en un período de desmotivación o crisis personal que los obliga a abandonarlos, otros que entran en un parón de un par de meses para luego reaparecer y otros que, menos mal no se han detenido nunca. Todo eso ha hecho tambalear nuestro proyecto y las relaciones de los que lo conformamos y nos hemos visto obligados a hacer modificaciones, generar nuevas estrategias y probar nuevos mecanismos de trabajo. Algunos autores han quedado en el camino voluntariamente y otros han aparecido cuando menos se esperaban con grandes resultados. No todo ha funcionado como hemos querido y otras cosas han funcionado mejor de lo que vaticinábamos, es parte del proceso de aprendizaje de hacer cómic en un país (y un sistema económico macabro) que no facilita las cosas. En general estamos tranquilos, porque hay varias obras que siguen manteniendo actualizaciones recurrentes, otras que están por sumarse y otras que ni pensábamos que volverían y ya están generando material nuevo. El equipo de editores de Alcómica es pequeño y quisiéramos contar con más y más gente para potenciar la calidad y la recurrencia de estos trabajos.

RANDÓMICAPágina de Randómica, sección en Alcómica que consiste en la producción de cómics random dibujados por diferentes autores . Esta página es de Paulo Oñate , autor de Dibujante Emo.

– ¿Hay alguno de sus web cómics que se haya convertido en éxito de visitas? Si es así ¿Qué vio el público lector en ese trabajo?

C. G.: En general no estamos tan pendientes de las visitas como deberíamos, debemos reconocerlo. Pero si hemos visto proyectos que fueron muy bien recibidos. Los compilatorios que hicimos de A la #$%& el Profe y de Terra Incógnita fueron sumamente exitosos, no solo porque sus autores hacen un trabajo estupendo, si no que porque hay seguidores de la obra previamente que disfrutaron mucho poder acceder a los episodios sin interrupciones y en un formato más cercano al físico. Incluimos extras, ilustraciones exclusivas y una serie de material adicional inédito que fue muy bien recibido por los seguidores más acérrimos. En general cada web cómic nuevo que lanzamos tiene un muy buen inicio, Hazle un Queque, Emisario del Sol y El Peñón tuvieron muy buena recepción al inicio y poco a poco van ajustándose a ciertos tipos de públicos. Tenemos claro que el público que lee la aventura y fantasía de Emisario del Sol no es el mismo que lee las historias cotidianas de Hazle un Queque, pero si tenemos claro que todos se enfrentan a ese material la primera vez de la misma forma. Eso lo hemos descubierto con el tiempo y viendo cómo se comportan las visitas, los comentarios, los likes, los shares, etc.  Cada cómic encuentra su público y eso es súper lindo, porque habla de que el lector está sumamente educado y ya no lee novedades o lo que les pongan en bandeja, si no que lee obras que tengan ciertas características específicas y que puedan llamar su atención por diversas razones. Entonces, decidimos crear en su momento el proyecto Randómica, en que cada autor semanalmente publicaba una tira autoconclusiva sobre una temática al azar. Eso permitía que los lectores que leían ciertos cómics en específico se acercaran a los otros autores de manera indirecta. Esperamos retomar dicha dinámica este mes, porque fue bastante bien recibida. Finalmente, me atrevo a decir que el lector frecuente de Alcómica es capaz de notar que compartimos trabajos diferentes, pero que ninguno deja mucho que desear. Todos son buenos en su género o para ciertos públicos, pero no hay web cómics que sean malos simplemente porque estén mal concebidos. Esa es la máxima satisfacción, ver que el público puede leer buenos cómics, todos diferentes. Al menos la motivación inicial se cumple.

 

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Crespito de Gagovi.

– César ¿eres optimista o pesimista respecto del panorama actual de nuestra historieta?

C. G.: Debo reconocer que hasta hace un tiempo era sumamente pesimista. Sentía que no tiene sentido hacer web cómics o cómics en Chile porque pensaba que nadie te toma enserio si es que no publicaste en papel y fuiste un éxito de ventas para Norma o alguna otra casa editorial y actualmente es un miedo que en general he escuchado en nuevos autores que he conocido. Quizás es parte de la impaciencia por crecer, donde la frustración está a la orden del día. Sin embargo, poco a poco intenté desprenderme de esos pensamientos e intenté centrarme en mi trabajo, dibujar más y rabiar menos, estar menos pendiente de lo que otros autores hacen y centrarse en mejorar, aprender y nada más. Después de eso no solo comencé a disfrutar mucho más mis procesos creativos, si no que a su vez me volví optimista, creyendo que cuando uno se esfuerza e intenta hacer las cosas bien, las cosas resultan. Así es que sí, soy optimista de que la cosa en Chile va a ir mejorando mucho más, pero no todo depende de las políticas culturales, el financiamiento y la pega que deben hacer las editoriales grandes y pequeñas (que por dios que son factores importantes), sino que también de uno mismo como autor. Aunque nos duela, hay que alcanzar un buen estándar en la calidad de los trabajos y no llenar internet de material sin madurar. Hay que subir la vara más alto entre nosotros mismos, cuestionarnos más, ayudarnos más, exigirnos más y no cerrarnos tanto en círculos. Lo dice alguien que está lejos de ser un profesional. No solo se generan obras de mayor calidad, si no que disfrutamos más la pega y llamamos a un público mayor. La meta debe ser que nuestras obras se vuelvan transversales y no de un nicho de conocedores, que sean necesarias para la cultura de un país, como alguna vez lo fue Mampato.

 

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Ice Cream Surfer de Stephen Hausdorff.

– ¿Qué puedes decirle a un futuro lector de Alcómica que podría llegar a ustedes por que se topó con esta conversación?

C. G.: Cualquier persona que lea esta conversación se va a dar cuenta que lo que intentamos hacer en Alcómica es un trabajo a pulso, que no tiene mayor pretensión que mejorar la calidad de los web cómics que el público consume y de difundir lo más que se pueda. Hemos hecho cosas bien y hemos hecho cosas mal en la gestión de la iniciativa y como todos, estamos aprendiendo a levantar un medio que por muchos años estuvo durmiendo y en ese aprendizaje hay de todo. En Alcómica y en muchos otros colectivos como Lucerna Comics van a encontrarse con personas que hacen de este arte su mecanismo para contar historias, su entrenamiento para una profesión o simplemente una válvula de escape. Por esa razón podemos enfrentarnos a lo que sea. Solo esperamos que puedan pasar un buen rato leyendo obras escritas con un apego y un compromiso enorme de esos autores que lo único que los reconforta es tener la certeza que su trabajo es recibido y seguido constantemente. Muchas gracias por leernos.

 

PUEDES LEER TODAS ESTAS HISTORIETAS Y MÁS EN:  http://www.alcomica.com/

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4 Responsesto “Alcómica: Toda la fuerza del web cómic”

  1. Marcekia dice:

    Interesante el trabajo de estos chicos. Hay muy lindos trabajos. Se nota el cariño por lo que hacen.

  2. César González dice:

    Muchas gracias Carlos Reyes por entrevistarnos y dar a conocer nuestro humirde proyecto… Arriba el webcomicsss!!

  3. Carlos Reyes dice:

    Nada que agradecer. Saludos

  4. Carlos Reyes dice:

    Sí, tienen unos trabajos muy buenos.

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