La historieta picaresca chilena: Entre la censura y la libre expresión

 POR CARLOS REYES G. 

El investigador Moisés Hasson, volvió a sorprendernos con la edición de su nuevo libro: Pin Up, cómics picarescos en Chile. Esta vez, Hasson puso el foco de atención sobre las llamadas revistas picarescas que fueran tan populares como denostadas en nuestro país. Al revisar el catálogo se puede observar la nutrida y variopinta producción local que, según Hasson, comienza en las primeras décadas del siglo 20 como acción mimética de lo que sucede en países como Francia.

Tapa libro Picaresca

Se trata de publicaciones dirigidas a un público masculino que exhiben una historieta cómica, satírica mezclada con notas frívolas, chicas Pin Up, semi desnudasy  vedettes emplumadas a riesgo de escandalizar. El esfuerzo de Hasson resulta pionero en el tema picaresco, escasa (o quizás nulamente) tratado en Chile.

Junto a Jorge Montealegre, Hasson se perfila ya como uno de nuestros investigadores más prolíficos, sumándose a los arículos y entrevsitas de Mauricio García y a las publicaciones de Claudio Aguilera.

– Este es ya el segundo libro de catalogación de revistas chilenas que haces. Esta vez es es el turno del humor picaresco ¿Por qué es tan importante cartografiar nuestro pasado gráfico?

– Yo creo que es importante rescatar la historia, y en este caso la historia popular. Ya la “gran historia” es revisada y analizada por historiadores, la “pequeña historia” esa que viven los millones de habitantes cada día, esta todavía muy en sus etapas primarias. Y este tipo de obras, estos verdaderos mapas, permiten tener un primer esbozo de esa historia y servir de guía de navegación para todos los que quieren recorrer esos mares aún inexplorados formalmente. Y yo he escogido la parte gráfica porque me es atractiva, porque la he coleccionado y porque desde ella puedo aportar al conocimiento.

01 Mi Kits

Portada de Mi Kits que se publica por primera vez el 13 de Febrero de 1923.

 

– ¿Cómo era la historieta picaresca chilena? ¿Tuvo algunas características propias, únicas?

– Las revistas picarescas, el foco del trabajo publicado, tuvo una serie de características distintivas respecto de otras revistas picarescas en el mundo. Tal vez la más llamativa, y que es destacada incluso por historiadoras mundiales como Dian Hanson (1)  es la gran cantidad de humor gráfico incluida en ellas. Ahora digamos que esta es una característica compartida con otros países latinoamericanos, pero es distintiva dentro del mundo de las publicaciones Pin-Up del mundo.

-¿Quieres decir que en otras latitudes las revistas picarescas publicaban menos humor gráfico o directamente no tenían?
– Efectivamente. Las revistas de Pin-Up podían incluso solo incluir fotos y texto, o solo dibujos que no eran necesariamente de humor. El Humor es un agregado fundamentalmente en inglaterra y USA, y algo en Francia. Pero el que las revistas picarescas se enfocaran tanto en el humor gráfico es algo de nuestro sub-continente, y una posible lectura de eso es que no hubiese sido posible sacar revistas en el formato más osado porque no publicarían mas que el primer numero.

02 La Ronda

El atrevimiento sube un peldaño cuando en 1954 se publica La Ronda que que se orienta al music hall local con gran cantidad de caricaturas y humnor gráfico.

 

– La mayor parte de publicaciones se sitúan en lo que tú llamas la época de oro, que según tú está en este caso entre los años 45 y 76…

– Ciertamente, y ellos tiene que ver con la evolución de la sociedad, lo que le estaba pasando y su capacidad de mostrar o no aquello que tantas luchas y censuras ha costado.

– ¿Entonces, cuáles fueron las grandes publicaciones y quiénes nuestros grandes artistas de cómic picaresco?

– A nivel del comic picaresco en revistas son dos los títulos de destacan. Uno es Pobre Diablo, y el segundo es El Pingüino. Juntos superan los 1.000 ejemplares, pero mas importante es que desde allí salieron innumerables dibujantes, y les fue una fuente de trabajo permanente, constante por quince años. En cuanto a nombres, pueden citarse a Pepo, el gran animador en Pobre Diablo; Percy que no olvidó nunca a su Pepito; a Guido Vallejos especialmente por su labor como editor; y luego una gran lista de otros destacados artistas como Mauro Cabrera, Hervi, Fantasio, Alhue, Lugoze, Vivanco, Joel, y un inmenso etcétera.

– Cuando se lee tu libro no se puede evitar pensar en un Chile dividido entre la pacatería y la picardía, con lectores masculinos esperando las publicaciones y otros grupos que buscaban censurarlas…

– Así fue exactamente. Lo que busqué también reflejar en el libro fue esta permanente lucha entre la censura y la libre expresión; desde los desnudos artísticos hasta el soft porn. La lucha fue permanente y sin tregua, y está en páginas editoriales, y en las notas. Pero finalmente es la sociedad que evoluciona la que decantando a un ganador.

 

03 Pobre Diablo

En 1945 nace la exitosa Pobre Diablo (nombre tributario de la revista argentina Rico Tipo de Divito) la publicación, dirigida por Pepo, reúne a lo mejor del humorismo gráfico picaresco. Se distribuye en Latinoamérica y cuenta con una edición especial que se imprime en Argentina. 

– ¿Hay alguna historia sabrosa sobre las revistas picarescas y la censura?
Curiosidades hay multiples. Como la de aquella revista de los años 30 que tituló un editorial como “No somos pornográficos” (o algo semejante), con un largo discurso de porque a ellos no debían censurarse. Un par de números después otro editorial se tituló “Hasta Cuando”, y como resultó ser el último ejemplar quedó claro que fue “hasta allí no más”.

– Por lo que leí, hubo muchas de las revistas que catalogaste que fueron fruto de emprendimientos completamente ajenos a las grandes editoriales…

– Si, tienes toda la razón. Las grandes compañías prefieren no meterse en terrenos que los pueden conducir a tener problemas con la ley, con sus compradores habituales o con las “corrientes de opinión”.

05 El Pinguino

El popular El Pingüino creado en 1956, propiedad de  Guido Vallejos, aquí con portada de Angélica. 

 

– Las mujeres de hoy se resisten y pelean por no ser vistas como objetos y es muy evidente ver en tu libro cómo, a medida que avanzan las páginas, las imágenes de las mujeres retratadas se vuelven más y más osadas…

– Signo de los tiempos, no más.

– Sobre eso mismo, es interesante notar que el chiste que ayer era socialmente aceptado, hoy es visto como una ofensa en la lucha feminista y de las minorías sexuales, por citar dos casos ¿Sientes que Chile ha cambiado de verdad frente a estos temas o estamos solo ante un maquillaje superficial?

– Esta ya es una consulta delicada. Yo siento que hay de los dos. Una parte de Chile realmente ha cambiado, ha aprendido y ha entendido. Y otra parte está siendo hipócrita, costumbre nacional de muy larga data, y parece así adaptarse a la mayoría, pero por dentro sigue igual.

04 Cosquillas

Cosquillas, publicación de 1970, dirigida por Guido Vallejos se construye con mucho material extranjero y local de alta calidad.

 

– Publicaste este libro y pospusiste de nuevo algún proyecto sobre tu gran amor, la Ciencia Ficción ¿Se viene alguna publicación en esa línea?

– A nivel de proyectos tengo muchos en mente, y otros en carpetas en el disco duro. Uno de estos últimos es aquel texto que revisa la producción gráfica en ciencia-ficción hecha por Chilenos. Ya tengo completa la primera parte, desde los comienzos hasta el año 1962 (año de comienzo de publicaciones comi-book de Zig Zag), y un borrador de la siguiente (hasta 1989). Pero creo que es importante terminar este trabajo de catalogación, y ello incluye el tercer volumen ya en preparación: revistas de comics de sátira política y social. Con ella se cierra este primer esfuerzo que habrá dispuesto la gran visión de las revistas de comics en Chile en el siglo pasado. Y está siendo necesaria una segunda edición del primer Catálogo, Cómics en Chile, que ya lo tenemos agotado.

06 El Pinguino

Uno de los periodos más recordados de El Pingüino es el dirigido por Alberto Vivanco (marzo de 1967 a marzo de 1968) que suma al staff de la revista a Hervi, Pepe Huinca, Palomo y al argentino Héctor Germán Oesterheld, entre otros. 

 

NOTA: (1)  Dian Hanson comenzó su carrera en American pornographic magazine y realizó varias revistas para hombres entre los años 1976 y 2001 (Juggs, Outlaw Biker y Leg Show) Después se convirtió en la editora de la colección Sexy Books de TASCHEN. Entre los más de 60 libros que ha producido sobre erotismo para esta prestigiosa editorial están: The Art of Pin-Up, Psychedelic Sex y The Big Penis Book.

 

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2 Responsesto “La historieta picaresca chilena: Entre la censura y la libre expresión”

  1. pepe dice:

    pff y donde queda pepe?

  2. Carlos Reyes dice:

    No te entiendo ¿Te refieres a Pepe Antártico? Si es así, te cuento que en el libro se habla de él.

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