Diario de un solo: Radiografía Hipster.

POR CARLOS REYES G.

Gente joven. Profesional exitoso que vive en departamento que arrienda o ha comprado.

Gente joven, profesional exitosa.

Solo.

Sola.

Solitario.

Solitaria.

Espectador, espectadora de TV. Profesional de éxito que vive en internet.

Lejos de todo.

Cerca de todo.

Diariosolo6

Ese es el personaje que Catalina Bu ha creado y con el que ha cautivado a cuanto hipster que se ha cruzado con su libro. Tal vez porque la dibujante chilena ha sido capaz de retratar con la piedad de un cirujano medieval, las vidas de cientos de jóvenes en Chile (y del mundo)

Diariosolo1

 

Diario de un solo nos sitúa al borde de un precipicio que no mata en el corto plazo, sino que lo hace en un viaje de recorrido único, en una caída que puede durar toda una vida antes de vernos estrellados en el piso. Una caída que no lo parece, en tanto está rodeada de confort, de comodidades, de bienestar.

Pero atentos, que Diario de un solo retrata la vida de un personaje que no es odiable, ni odioso y que hasta podríamos calificar de gracioso, querible y cercano. Un poco como tú y yo, o como ese tímido vecino tuyo del primer piso, o como esa seria chica del tercero. Un personaje con esa cualidad enfermizamente individualista de este nuevo tipo de habitante de nuestras ciudades: independientemente, solitario, individualista. Capaz de putear por la red cual troll enfurecido, pero con menos vida social que una planta.

 

Diariosolo2
Catalina ha logrado plasmar un trazo rudimentario, pero lleno de honesta expresividad (que a mi juicio, la pone en la misma vereda del trabajo del norteamericano Jeffrey Brown)

La fragilidad de su dibujo se corresponde con el ethos de su creación que entra sin dificultades en la categoría de una historieta intimista, reflexiva y aparentemente ligera que se lee sin dificultades.

La sonrisa del lector (a) confirma que efectivamente conoce a alguien como el que ve desfilar ante sus ojos en tristes tonos azules.

 

Diariosolo3
Y es ahí donde Diario de un solo conecta. Ahí donde tiene su mayor mérito: en la sencillez de su dibujo, en el retrato que genera y en los fragmentos de vida posible que plasma en sus páginas. Sin dramatismos y hasta con humor, Catalina se pasea por los recodos de su Solo sin enjuiciarlo, sin llamarlo a terreno. Lo deja habitar sus viñetas de trazos irregulares y vivir en una perfecta autocomplacencia a una distancia prudente del mundo, pero que no logra enmascarar nunca esa alienación vital que lo envuelve.

 

Diariosolo4
Diario de un solo es una historieta que ha logrado traspasar el (a veces) impermeable velo del lector de cómics para tener éxito allí donde otras historietas chilenas no han sido capaces de llegar. Tal vez su mérito sea el de la frescura o el de su lectura llana, sin dobleces. Lo único claro es que estas páginas debutantes ofrecen un trabajo que creo va ir mejorando viñeta a viñeta, de la mano de una narrativa que puede despegarse y en la que Catalina Bu puede darnos futuras sorpresas si se le da manija, en lugar de encerrarla en el vasto mundo de su primer acierto.

 

Diariosolo5
Difícil tarea se viene para su creadora tratando de evitar en su próximo volumen esa autoconciencia que tal vez no tenía cuando perpetró este libro que ha sido capaz de retratar tan fielmente a un grupo de personas, que ha encontrado en sus dibujos, un espejo en el que mirarse, un espejo que les devuelve un reflejo, que más allá del humor, a ratos ofrece poco más que vacío.

468 ad

Leave a Reply