¿Existe realmente la historieta abstracta?

POR CÉSAR SANTIVÁÑEZ

Ergocomics agradece a César Santiváñez, la gentileza de publicar aquí una serie de interesantes artículos sobre historieta que el autor publicó originalmente en http://www.limagris.com.

César Santivañez (Lima, 1980) es editor, crítico, guionista de historietas Y Docente de narrativa gráfica en el taller Mostrón Cómics (2009-2010). Ha publicado artículos en las revistas Huaico, Artefacto y Gibralfaro. Participó en la muestra “Cómics en edición limitada” (Galería DelBarrio, 2010). Su novela gráfica “Las Moscas no Vuelan de Noche” (Contracultura, 2010) se ha presentado en el 30º Salón de Cómic de Barcelona (España) y en el 41e Festival de la Bande Dessinée d’Angouléme (Francia) y en Chile. Actualmente dicta talleres de guión y escribe la serie “Panóptica: los últimos días del futuro” para Dogma Editorial.

Crumb R

Ultra Super Modernistic Comics, Robert Crumb.

¿Existe realmente la historieta abstracta?

Por lo general, suele denominarse “historieta” (cómic, tebeo) a la yuxtaposición de imágenes en secuencia deliberada. Dicha descripción, versión breve de la pretenciosa parrafada acuñada por Scott McCloud en 1993, debería bastarnos para delimitar conceptualmente al medio, en cuanto a sus características esenciales.

De una lectura acuciosa de lo mencionado, resulta admirable la prudencia de McCloud al no haber incluido a la narratividad entre los componentes primordiales de la historieta. Y es que, de haberla incluido, hubiera dejado de lado un sinnúmero de propuestas estéticas altamente arriesgadas, que nada tienen que ver con la función narrativa y que parecen seducir a más de un autor contemporáneo (y no tanto).

Entonces, ¿Historieta abstracta = historieta no narrativa? No siempre. El mismo McCloud discrimina la ilustración figurativa de la no figurativa, hablando de la historieta en general. La primera mantiene un referente real, mientras la segunda se hace de esa conexión, para sumergirnos en un universo de formas y colores de significado autónomo,desligados de cualquier significante (y mientras escribo esto pienso en el arte de Serge Poliakoff).

Un buen ejemplo de historieta no narrativa figurativa es la sarcástica “Ultra Super Modernistic Comics”, de Robert Crumb. Los referentes siguen siendo reales, pero la secuencia está desprovista de todo rastro de narración.

¿Pero existe también la historieta no narrativa no figurativa? Ciertamente. Podríamos asegurar que, siempre y cuando nos mantengamos dentro de los límites conceptuales básicos de la historieta, una obra no narrativa podría igualmente ser no figurativa, y a la vez seguir siendo historieta, tal como lo demuestra esta página de Andrei Molotiu:

Andrei Molotiu

Entonces, historieta abstracta = historieta no narrativa, no figurativa. No obstante, esta definición es, a su vez, ampliamente perfectible. ¿Qué diferencia a un tríptico abstracto de una historieta abstracta? Más aún, ¿Es posible hablar de secuencias no narrativas, si de por sí cada viñeta es la representación de un instante, y por lo tanto donde hay dos o más viñetas existe una narración (entendida esta como mero transcurso temporal)? Y, lo principal: ¿Puede un lenguaje como el de la historieta, terreno de debates tan ricos y estimulantes, seguir siendo soslayado por las esferas académicas?

A ustedes la respuesta.

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3 Responsesto “¿Existe realmente la historieta abstracta?”

  1. Victor Rubilar dice:

    No he leído los libros de McCloud , pero si excluye la narratividad, esa definición está equivocada. No es la primera vez que veo publicada en internet una aseveración de McCloud que esté equivocada.
    Además las páginas ejemplo de este artículo son plenamente narrativas. La narración no solo es relato, o cosas que le pasan a personas, por eso el cómic no necesita ser absolutamente figurativo. Por ejemplo, se puede narrar con imágenes para expresar una idea, o estado de ánimo. La imágenes pueden ser de naturaleza figurativa o abstracta.

    La “yuxtaposición de imágenes en secuencia deliberada” no es suficiente para definir el cómic. Si fuera así, un álbum de láminas (pegatinas) sería un cómic, también un catalogo de arte, etc.
    En un museo puedes ver yuxtaposiciones de imágenes (pinturas, o incluso esculturas que serian imágenes tridimensionales) a las que el curador les a dado una secuencia deliberada, pero eso no las convierte necesariamente en un cómic. Distinto es el caso de las típicas secuencias de pinturas del “Via Crucis” en las iglesias, las que tienen una secuencia deliberada y a la vez funcionan como narración.

    El cómic sería: Yuxtaposición de imágenes entre las que se establece una relación temporal, conformando así una narración.

    imaginemos un cuadro de Van Gogh, y al lado pongamos un cuadro de Frazzeta. como es evidente, no conformarán un cómic. Esas imágenes las he elegido y yuxtapuesto en secuencia deliberada, pero deliberadamente para que no tuvieran relaciones de temporalidad evidentes.
    Pero agreguemos una tercera viñeta a la derecha con una persona leyendo un libro de arte: ahora tenemos un cómic.

    Pero la temporalidad no implica necesariamente que las imágenes deban tener una relación de causalidad, ni siquiera deben tener significado, lo necesario es que tengan “continuidad”.
    Si tenemos imágenes con elementos que sugieran continuidad, el hecho de disponerlas una al lado de otra, más el hecho de que la lectura es de izquierda a derecha otorgarán al conjunto una relación temporal, que será casi siempre que la imagen de la izquierda ocurre primero ( en oriente se lee de derecha a izquierda así que seria en orden inverso). Eso si,la relación temporal inversa o de simultaneidad requiere de mayores complejidades.

    Veamos la página de Andrei Molotiu en este artículo.

    viñeta 1: dominada por manchas, resalta un espiral “cuadrado”

    viñeta 2: manchas en el mismo “estilo y técnica”,elementos típicos de continuidad. Remiten al mismo universo, misma ambientación ,misma intención, incluso se mantiene el equilibrio entre blancos y negros. Con esto las 2 primeras viñetas ya conforman un cómic.

    viñeta 3: más manchas , esbozo de lineas.

    viñeta 4: mas manchas, aparece un achurado regular dentro de un “esbozo” de “nuevo objeto” en el vértice inferior derecho.

    viñeta 5: se “define” un objeto con lineas, el objeto engloba o cubre manchas.

    viñeta 6: el cambio a viñeta amplia sugiere un punto de visión mas alejado y panorámico. Esto se condice con el contenido de la imagen, en la que el objeto indefinido del que ahora vemos un mayor porcentaje, tapa parcialmente las manchas, que ahora son mas pequeñas por la posición de visión más alejada.

    Es evidente que hay una continuidad en toda la página, incluso cuando hay introducción de novedades , estas se introducen de forma gradual, lo que refuerza aun más la continuidad. Y esa continuidad más el orden en que se exhiben permite establecer una relación de temporalidad entre las imágenes, y por lo tanto una narración.

    Las imágenes de un cómic pueden ser no figurativas, pero un cómic siempre es narrativo. por lo tanto no existe la “historieta abstracta”.

  2. Carlos Reyes dice:

    He aquí un lector respetuoso en su crítica. Gracias por ello. Enviaré tu comentario discrepante a César para que sigan discutiendo sobre el tema. Y que se sumen los que quieran. Saludos.

  3. Victor Rubilar dice:

    quisiera aprovechar de agregar algo relacionado con la continuidad. Algunas personas han visto cierta propiedad cuasi mágica en el “gutter” o separación de las viñetas. Se acostumbra decir que “lo más importante en el cómic es el gutter por que hace que el lector rellene lo que falta, o lo que pasa entre las dos viñetas”. En realidad el gutter no rellena nada, lo que falta es rellenado automáticamente por el cerebro al advertir los elementos de “continuidad” en las viñetas, el mismo nombre “continuidad” refiere su función. La continuidad asocia las viñetas, y si no se fuerza intencionalmente por el diseño del autor(maldito Chris Ware), su posición define la temporalidad según el orden de lectura.
    La continuidad no solo se puede dar en la parte gráfica, incluso puede no existir continuidad gráfica, pero entonces, para establecer una relación de temporalidad se debe recurrir a otros elementos, principalmente me refiero al texto. Por ejemplo es simple colocar un texto que empiece en una viñeta y que continúe en la siguiente, aun que no es bueno abusar de esto ,sobre todo no se debe extender mucho los textos, por que nos alejamos del cómic y nos acercamos al relato con ilustraciones. Aquí es donde surge la “trampa” de transformar el texto en “imagen” colocando diálogos en globos y párrafos en cuadros (didascalias), transformando con esto la continuidad de texto en continuidad gráfica.

    Gracias por leer mis opiniones.
    😀

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