ANG, la nueva sigla del cómic chileno

 POR CARLOS REYES G.

La Agrupación de Narrativa Gráfica chilena (ANG Chile) formada por un grupo de editoriales y empresas relacionadas con la historieta chilena se presentó en sociedad durante la Feria Internacional del Libro de Santiago.

La agrupación no solo está presente en el evento editorial más importante del país con un poderoso stand, sino que además tiene las ganas de que este colectivo instrumental pueda convertirse en algo más en el corto plazo. Al menos esa fue la declaración de intenciones que asentaron en la charla que sostuvieron el 26  en la sala Lily Garáfulic  de la Estación Mapocho.

Esto es un vistazo de lo que allí aconteció.

Charla ANG

De izquierda a derecha: Hellis Leiva (Tabula Rasa); Sebastián Garrido (Piedra Angular); Miguel Ferrada (Arcano IV) y Claudio Álvarez (Acción Cómics), Parte del staff de la ANG.

 

Veinte títulos de cómic chileno a precios especiales (Sin IVA) y más de 500 títulos de historietas extranjeras es solo parte de lo que la novísima Agrupación de Narrativa Gráfica Chilena (ANG) ofrece por estos días en la Feria del Libro 2013. El colectivo está formado por cinco editoriales nacionales (Acción Comics, Arcano IV, InteriorDIA, Piedrangular y Tabula Rasa) y tres empresas ligadas al mundo del cómic (Café Comics, la productora EXP Chile y la tienda Shazam Cómics).

La iniciativa de la ANG replica en parte (y busca ambiciosamente ampliar mucho más) el proyecto del colectivo instrumental DISTINTAS TINTAS: Unión de editores ilutrados, grupo que se apoderó del Espacio Norte de FILSA (actual espacio infantil-juvenil) en su edición 2012 y que logró reunir en un solo stand a varias editoriales independientes de cómic e ilustración como Quilombo Ediciones, Tesauro Ediciones, Mimbre Ediciones, Plop Galería, Arcano Cuarto y Feroces Editores. De ahí que el surgimiento de la ANG, focalizada esta vez más en el cómic, haya despertado el interés de muchos e hiciera necesario que estuviesemos allí para registrar su primera aparición pública.

Miguel Ferrada, guionista y editor de Arcano IV fue el primero en abrir fuego, aclarando que: «Nos mueve la pasión por la autogestión, por hacer las cosas desde la nada, con mucho ñeque, con mucha inventiva. Los pequeños mundos que estamos creando están más allá o fuera del mainstream, fuera de las grandes editoriales, fuera de las directrices que dictan más el mercado que la pasión. Preferimos estar aquí en nuestras trincheras y dar la batalla por algo que nos apasiona. No tenemos una visión uniforme, no tenemos una visión única de lo que hay que hacer o cómo hay que hacerlo, pero tenemos un ímpetu similar».

Sebastián Garrido, editor de Piedra Angular, aludió al favorable contexto en que nace la ANG. Para ello citó los dos premios Marta Brunet otorgados reciente (e inéditamente) a la historieta chilena:  «Estaba pensando si el 2011 había sido el año del cómic chileno, se acuerdan que discutíamos eso el 2011. El 2013 ha pasado algo que es increíble, hay dos obras de narrativa gráfica, cómic o historieta, como quieran llamarlo, que recibieron premios literarios. Uno es el libro de Peirano, El club de los juguetes perdidos y el otro es Mocha Dick. La historieta está alcanzando un nivel de notoriedad importante y no solo para el nicho, sino para la gran industria también».

ANG charla

 

Por su parte, Hellis Leiva (Tábula Rasa) explicitó claramente su visión respecto de la necesidad de agruparse: «Quedan todavía un montón de cosas por hacer, no van a venir del estado ni de los lectores que no conocen del cómic todavía, tienen que venir de las bases, de los que intentamos crear. En ese sentido, aisladamente no vamos a conseguir mucho, lo hemos intentado, lo han intentando otros anteriormente y hay gente que todavía sigue dando la lucha, pero es súper difícil, por una parte porque nuestras leyes, nuestro el marco regulador no nos beneficia, mucho a las muestras artísticas.  Segundo, tenemos un hermoso país largo y angosto y eso nos complica  muchas veces en temas logísticas, nos complica la distribución. ¿Cómo podemos tratar de superar todas esas barreras? La única manera, creo yo, y creemos los que estamos de alguna forma tratando de agruparnos en esta ocasión para la FILSA pero quizás en qué podemos terminar, es participando con nuestras experiencias y con nuestra opinión, con nuestra red de contacto, con nuestro trabajo conjunto. Y lo que queremos mostrar acá es que eso se puede hacer».

GRUPOS DE UNO

«La verdad es que el cómic chileno es un esfuerzo súper quijotesco de puros individuos- puntualizó agudamente Claudio Álvarez, guionista y creador de Acción Cómics – Básicamente, como lo veo yo, es un esfuerzo individual. Es como el Chino Ríos: Uno. Que es consecuencia de él mismo y de su visión. Son muy pocos los proyectos que representan a un conjunto de gente, los hay, pero en general es el esfuerzo de una sola persona que tuvo la locura, que quiso perder la plata y apostó por hacer un cómic y probablemente haciéndolo después de su actividad laboral normal, probablemente con mucha gente que levantó la ceja cuando dijo quiero hacer esto, gastar plata en esto además y quiero venderlo. Por eso para mí, que tengamos la patudez de asociarnos en esto, que para mí es un potencial desastre, me gusta. Estamos inventando una manera de organizarnos. Estamos no solamente 5 editoriales, hay 3 empresas también que están muy ligadas al cómic que también están en esto. Tenemos visiones distintas, pero sí tenemos algunos puntos en común y creo que no son solamente comunes a nosotros probablemente son comunes a otras editoriales y en un futuro lo que me gustaría a mí sería que esto creciera. La gran familia del cómic chileno es una familia bastante disfuncional,  por ahí con el hermano con la oveja negra, el tío curao, están todos metidos en el mismo saco, pero los intereses comunes que tenemos van a hacer, pueden hacer o podrían hacer que esto fuera realmente una cosa importante y relevante».

Charla de ANG

 

INDEPENDIENTES-DEPENDIENTES

Leiva abordó un tema pocas veces discutido – y aunque sus declaraciones pueden ser relativizadas- le hincó interesantemente el diente al tema de la independencia: «A pesar de lo que dice Claudio (Álvarez), de que esto es el trabajo de una persona o de un pequeño grupito: Necesitamos de los otros, necesitamos de los demás y cuando uno crea por el gusto de crear, pero lamentablemente sin una planificación a largo plazo, sin pensar en un plan es donde se empieza un poquito a desmoronar esta cosa. Esta escena independiente es probablemente la más dependiente de todas. El ser independiente y tratar de hacer las cosas por nosotros mismos y llamarnos muchas veces independientes es bastante falso porque en realidad  somos los que dependemos del apoyo del estado, dependemos de que alguien  nos abra las puertas de un evento, dependemos de que la  tienda nos permita vender los libros a los porcentajes que no son los habituales, dependemos de que nos inviten a ir a un stand gratis, dependemos de los consumidores, de los clientes, de los lectores, de aquellos que nos ven en las páginas web. Somos tan dependientes que finalmente la única forma en que saldremos adelante es que asumamos esa dependencia y yo creo que este es un primer paso: ¡Soy dependiente! (Risas) Y que el sentido y la necesidad de la agrupación tiene que ver con que finalmente dependemos los unos de los otros para poder sacar esta cuestión adelante. Otra pregunta: ¿De quién queremos depender? ¿Queremos depender de los bancos? ¿Queremos depender de los fondos que se reparten de repente de forma bastante aleatoria? ¿O preferimos depender de nuestro trabajo y de la confianza del público y los lectores, de los que están ahora escuchándome o que van a  visitar los stand? Yo creo que la mejor forma es dejarlos en manos de esas personas y eso significa que nosotros tenemos que sacarnos la mugre por sacar cosas de calidad».

 

La charla de la ANG

 

OTRAS EXPERIENCIAS

Ciertamente, desde que el gran creador de Condorito, Pepo y sus compinches comiqueros crearan en 1955 La Sociedad Historietas Ltda., mucha agua ha corrido bajo el puente y los intentos de crear algún tipo de agrupación comiquera siempre se han topado con la desconfianza o la crítica tan común entre los chilenos, siempre rehacios a las organizaciones. La reciente aparición de la Asociación de Dibujantes de Cómics de Chile, ASODICH en 2007  y la instrumental Agrupación chilena de Narrativa Gráfica, NGI (2009-2012), que tras cumplir sus objetivos prefijados acabó por disolverse, son parte de los antecedentes inmediatos de ANG. Al respecto, Álvarez se apresuró a zanjar, medio en broma, medio en serio algunas diferencias: «Si lo ponemos en perspectiva ellos (ASODICH) son la CUT y nosotros somos la SOFOFA» (Risas)

Hellis, rubricó la posición del colectivo: «Todos tienen el derecho a asociarse, pero estas cosas obedecen a necesidades y momentos específicos. Por ejemplo, hace dos años yo era un aparecido en el mundo del cómic. No sabía nada y existía NGI, aprendí un montón de cosas. Y cumplió un ciclo y fue sumamente próspero y con, probablemente, muchos detractores. Nosotros creemos que en este momento podemos entregar algo. Probablemente puede que existan otras alternativas además, antes y después, y es parte de esta cadena de la que hablaba antes Miguel (Ferrada). Nosotros somos consecuencia del trabajo que han desarrollado hartas personas antes que nosotros, probablemente ASODICH, o también NGI, o quizás otros que tampoco conocí y ojalá nosotros podamos hacer nuestra labor en esa etapa de la cadena para que en el futuro otros se beneficien de nuestro trabajo».

Parte de NGA

Ferrada, Álvarez y Garrido, parte de la ANG.

UNA ASOCIACIÓN DE VERDAD

«Básicamente – señaló finalmente el locuaz Claudio Álvarez– para mí el titular es: El cómic chileno se asocia, se une en la FILSA. Y unirse tiene que ver con lo que dijimos antes, con tener la mirada común y con enfrentar lo que venga. Nosotros nunca tenemos las certezas totales. Estamos trabajando para ser una cuestión ya consolidada y en ese sentido, obviamente, este grupo está abierto a otras miradas»

Finalmente, el propio Álvarez instó al público a unirse en el futuro cercano al nuevo colectivo: «Es tan fácil como mandar un mail, como conversar con nosotros en un pasillo, es tan fácil como mandarnos un mensaje por facebook. Lo que me gustaría que quedara es que existe algo, existe un grupo al que las editoriales más chicas se pueden acercar ¿Cuál es la condición? Nosotros no somos una asociación de autores, ni de dibujantes ni de guionistas, somos empresas. En un momento consideramos que había que dar el salto de empezar a pagar impuestos. No sé si fue la decisión correcta, pero fue la decisión que en ese momento pensamos que había que hacer y cuando tú ya eres empresa empiezas a tener una mirada un poco distinta porque tienes necesidades distintas, obligaciones distintas. Y ser empresa implica también que tú estás enfrentando esta actividad ya no como un hobbie, ya no como algo extra, sino como una actividad en serio. Si vendes un libro, vas a dar una boleta, tienes que pagar impuestos, hay facturas de por medio. Creo que ese es el único requisito. Yo invito a todos los que tengan estas condiciones y que sean guapos como nosotros (risas), se acerquen y conversemos. La idea, obviamente es que vamos a tener  categorías de socios, se va a pagar una cuota y en un momento vamos a tener beneficios como cabañas (risas) pero vamos a ir paso a paso.  Hoy día, efectivamente estamos trabajando en el tema legal para constituirnos como una asociación de verdad y no en un grupo de amigos que se juntan en el Café cómic a reír y a beber… café».

Si la ANG será una notable agrupación instrumental de corta vida para llegar a FILSA o se convertirá en el largo plazo en una organización potente para la historieta chilena, es algo que aún está por verse, pero or ahora ya se los ve encaminados y entusiastas.

Desde Ergocomics los mejores augurios para esta iniciativa que ya empieza a brillar con luces propias.

 

 

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