El fascinante reino de los Fanzines 1

POR CARLOS REYES G.

 No es muy habitual, pero sucede. De vez en cuando esto de escribir sobre historieta tiene sus premios. En ocasiones los dibujantes me regalan sus revistas que agradezco en lo que valen y en otras, escarbo hasta encontrar-comprar algo que llama mi atención en medio de las mesas de fanzineros. Me encantan los fanzines porque creo firmemente en el hazlo tú mismo, en la autogestión, en no esperar que una editorial se digne publicarte, en que es necesario expresarse a cómo de lugar usando todos los medios de que dispones para ello.  Por eso, siempre que puedo recorro una y otra vez las ferias de fanzines en busca de un nuevo autor (a). Resultado: Tengo ingentes cantidades de revistas fotocopiadas de diversos creadores, tonos, géneros, nacionalidades, formatos y calidades

Ahí, en medio de estos fanzines terminados a mano por sus propios creadores ha estado siempre (y está) la verdadera y salvaje vida de la historieta nacional.

Pero a veces el devenir me llena de ejemplares y el correteo diario me impide comentarlos a tiempo, es cuando mi culpa judeocristiana asoma las más de las veces para atormentarme con el fantasma de un texto no escrito, de un comentario que no llego a redactar, pero tarde o temprano el momento llega y me siento frente a la pantalla con una buena taza de caliente infusión, algo de buena música y pongo frente a mí las mentadas publicaciones e intento desentrañar lo que mis ojos ven.

Esta vez quiero hablarles de algunos de ellos.

 

ALDO MEDO: ENTRE LA INTIMIDAD Y EL DELIRIO

Hasta donde sé, Aldo Medo vive en la IV región, en el puerto de Coquimbo, más exactamente y lo conozco porque me escribió y me envió dos fanzines de su autoría: CRAM y SUEÑOS. Es poco lo que sé de él. Jamás lo he visto en mi vida, sólo lo vislumbro a través de sus páginas.

Aldo Medo habita en el sincretismo. Su trazo es deudor de la escuela del cómix under yanqui, con su profeta Crumb a la cabeza, influencia que se huele en cada página, no obstante sus temas se acercan también a la experimentación de la movida francesa de los 70 y del nuevo cómic chileno de los 80.

Sus fanzines vuelven una y otra vez sobre disquisiciones personales en algunos cómics que podríamos bautizar tentativamente como de metafísicos en los que explora y se pregunta constantemente sobre su propia psiquis, sin tapujos.

Sus páginas son la mejor prueba de que el cómic-stripper-existencial tiene sus propios cultores.

Su dibujo, de trazo grueso, no teme al barroquismo y el achurado extremo con el que va exhibiendo ironía y complicidad en sus breves relatos. El autor se suma así a un grupo de autores de esa misma zona del país encabezados por Carlos Carvajal (Autor de Alto Hospicio, Justicia poética y habitual colaborador del fanzine Fin de Milenio)

Barrunto que tal vez, si existiese una cualidad que unificara a los creadores de Coquimbo que he leído, tal vez ésta fuese la cruda y desesperada honestidad que expresan sus obras.

Espero tener pronto noticias de Aldo, pero ya no con un puñado de fanzines enviados por correo, sino con un libro de largo aliento bajo el brazo presentado en vivo.

 

COSMOILUSIÓN: EL MELODRAMA AÚN ES POSIBLE.

Este es un cautivante trabajo de Gagovi en 7 episodios de 16 páginas que devoré entusiastamente.

Se trata de una historia pequeña, sin grandilocuencias, pero narrada con una limpieza y una claridad poco habituales. Un melodrama adolescente muy bien escrito y altamente recomendable. Gagovi logra que el lector conecte con la vida y los dramas de sus personajes que afortunadamente no son las caricaturas que las teleseries hacen de nuestros jóvenes.

 

Lo que agrada del dibujo de Gagovi es que no trate de hacer manga, sino que en lugar de bucear en la mera superficie del cómic nipón (como hacen la mayoría “dibujando un dibujo” japonés) cale más bien en su sustancia, en sus mecanismos narrativos adaptados a su vivencia local, sin que se trate de un mero y aburrido acercamiento formal.

El autor logra narrarnos la aventura de un muchacho que vive en el centro de Santiago y que se enamora de una chica del barrio alto con diálogos precisos, con un dibujo suelto, vivo y una puesta en página al servicio completamente de la narración y no de la espectacularidad.

 El desenlace deja el sinsabor de una cierta premura por concluir y con las ganas de que un par de páginas más terminen de cerrar del todo la historia.

Pero de todos modos estamos ante un trabajo fresco, sutil, efectivo y en el que se atisba un talento nato para narrar. Un creador al que debemos seguir con atención.

Cosmoilusión puede ser leído AQUÍ.

Más informaciones sobre el autor en: www.gagovi.cl

 

PIPI: EL CARTOON REVISITADO

Gaspar Ortega es el hombre detrás del Castor.

El autor revuelve todos los cartoons vistos en su infancia y los devuelve con la acostumbrada cuota de ironía posmo. En las páginas de Pipi reconocemos fácilmente al Inspector Ardilla, Magilla Gorilla, Perrry mezclados con un humor de diversos calibres.

¿Qué hace la diferencia entre este trabajo y tantos otros de similar estilo que se pueden leer por ahí? La calidad del dibujo que es visible desde la primera hojeada.

Los fanzines de Gaspar Ortega son cuidadas ediciones fabricados “Artesanalmente en cada una de sus etapas”, reza un texto de la pagina 2  de su revista de impresión casera.  La segunda edición de Pipi regala al lector un notable diorama central que no es sólo una “choreza” del autor, sino que tiene directa relación con la historia que se nos está contando.

Un personaje definido por el humor y un autor en evidente crecimiento exponencial.

Pueden leer este fanzine en: http://www.pipi.cl/

 

FERNANDA FRICK: EL COMIC ANIMADO

La timidez de algunos pareciera ser, a veces, directamente proporcional a su talento, como en el caso de Fernanda. Tras leer “Caminata Nocturna”; “Por qué me salí de la U” y “El perro y el guardia” con guión de Alejandro Vega ya se puede tener una visión panorámica de esta joven ilustradora, animadora y narradora gráfica.

Siempre me ha parecido notable la cualidad narrativa de quienes han estudiado animación, pues saben dar a sus dibujos una ductilidad, una cadencia y una clara vocación narrativa que no siempre se encuentra en aquellos que hacen historieta.

Los dibujantes animadores saben que lo que importa es la legibilidad de la narración visual ante todo. Fernanda Frick no es la excepción y lo logra muy bien en la triste y pequeña historieta “El perro y el guardia”, pero es en “Caminata Nocturna» donde la dibujante plasma su propia intríngulis existencial a través de su alter ego, una gata antropomorfizada que se interroga sobre el rumbo de su vida.

 

Frick es como su personaje, una talentosa autora que aún está en busca de su maduración como narradora gráfica, que está tratando de encontrar su estilo definitivo, pero que ya posee un dibujo suelto y bello y un agudo sentido de la historieta íntima que se ha venido abriendo paso en nuestra escena comiquera desde hace unos años a esta parte.

No dudo en que, si se lo propone y quiere, tarde o temprano Fernanda ofrecerá giros inesperados a su trabajo.

Más detalles sobre la autora en: http://fernandafrick.com/

 

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3 Responsesto “El fascinante reino de los Fanzines 1”

  1. gagovi dice:

    hola, este comentario no es necesario que se publique, pero hace unas semanas le hice una página nueva a Cosmoilusión donde es más fácil leerla:
    http://cosmo.cu.cc/

    Gracias nuevamente.

  2. […] Pulse aquí para ir a la nota en Ergocomics June 4, 2012 @ 8:07 am comics cosmoilusion, Crespito, fanzine, gagovi, webcomic […]

  3. […] Pulse aquí para ir a la nota en Ergocomics […]

  4. Aldo Medo dice:

    Nunca le dî las gracias Carlos por sus comentarios a mis fanzines, espero tener la oportunidad de volver a viajar en algun remoto futuro posible a Santiago la capital perdida de los neoliberales, y tratar de conocerlos. aùn dibujo algo de comix, pero mas pinto cuadros, de acuerdo a la època son en blanco,negro y toda la gama de grises…signo de nuestros tiempos, tiempos de cambio……..saludos.

  5. Carlos Reyes dice:

    Saludos ALdo. Seguimos cambiando.

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