Antonio Arroyo: El periplo de Trauko (2 de 2)

 

 

 

POR  CARLOS REYES G.

CENSURA, DEMOCRACIA Y NOCHE GÜENA

– ¿Cuáles son los primeros problemas que tiene la revista?

– En el Nº 7 cuando yo veía que ya iban a ser las elecciones y que aquí no pasaba nada, había que hacer algo. Hay que viajar y llevarla fuera de Santiago. Entonces agarramos un autobús, Lautaro, Vicho y yo y nos plantamos en Concepción, porque ahí teníamos un amigo que nos había escrito, el Tito Matamala, diciendo que la revista era muy buena. Nos metimos en una radio sin que nos invitaran. “Somos de la revista “Trauko”, hemos venido aquí y tal, pues bien, de acuerdo”. Y nos hicieron una entrevista. Quedamos con Tito en hacer unas fotos en la universidad de Concepción y se publicó una entrevista en un diario. Y yo había dicho que queríamos que hubiera mas revistas como la nuestra para que los dibujantes chilenos no tuvieran que trabajar en revistas cutres o bodrios como aquella de Pinochet que se sacaba en la imprenta de La Moneda, que era una grande, así, que no recuerdo cómo se llamaba, pero vamos que era del gobierno (2) Aquello salió y dijeron “¡Que cómo que bodrio, a ver qué pasa! Quienes son estos señores”. Era un poco lo que nosotros íbamos queriendo, meter una cuñita para que se hablara de nosotros. Ahí fue cuando nos llamó Carabineros por el Nº 8 donde salió “Sistema” y una historia de De La Cruz que ya habíamos publicado meses atrás, ellos miraron y no les gustó. A “Sistema” no lo pescaron.

 

La polémica historieta “Si una desconocida te ofrece una flor” de Leo Prieto en guión y De La Cruz en dibujos.

– Y “Sistema” de Vicho era también fuerte, pero más críptica.

– Exactamente. Entonces aparece la historieta“Si una desconocida te ofrece una flor” de Leo Prieto en guión y De La Cruz en dibujos. Y nos dice Carabineros: “Es que si no hubieseis puesto la insignia, los entorchados… porque que así… es un Carabinero”. Pero nosotros le decíamos: “Usted disculpe, pero nosotros siempre hemos puesto que todos los personajes que aparecen en las historietas son imaginarios y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Luego decían que éramos pornográficos por esta historieta del Tommy, “El desmitificador” y nosotros les decíamos que “esto no era pornografía, que esto era fantasía y si no, intente usted hacer el amor en una bicicleta, Sr. Comisario”. (Risas) Ya no sabían por donde cogernos.

– ¿Qué pasa contigo? ¿Te preocupa cuando te llama la policía?

– Todos íbamos cagaos. Pero vamos, yo era consciente de que había provocado un poco esta historia. Íbamos temblando, que si nos van a echar del país, o meternos en la cárcel o qué cuestión.

– ¿Cómo zafan de esto?

– Les decimos que esto es fantasía, que ponemos que es cómic para adultos, que nosotros no sabemos, que somos extranjeros…Nos excusábamos de la mejor manera. Y dijeron: “Largar de aquí, pero con cuidado que ya estáis en la mira policial” (Mientras Antonio habla, sigue escarbando en las pilas de ejemplares de “Trauko”. Se detiene en dos de ellos y los aparta) El Nº 7 y el Nº 8  son los que más me gustan. La portada es genial. (Dice mostrando el Nº 8 con una ilustración de portada de Andrés Leal) Ya estaba el Felva con nosotros también ¿Sabes? Está el Maino, que fue de los primeros que publicó con nosotros también. En las páginas de texto hablamos de Kiky Bananas…  aparecen las primeras cositas de Lautaro: “La Fiesta Prohibida”, porque aquí ya había sido el triunfo del No.

 

Karto y la glamorosa soledad de su sensual Kiky Bananas

 

FANTASÍA – TRAUKO/TRAUKO – FANTASÍA

– Tú abandonas la revista en el Nº 18…

– Sí. Desde el Sí y el No, hasta las siguientes elecciones entre el Büchi y el Aylwin. Cuando gana el Aylwin y todavía quedan unos meses más para entregar el poder, ahí fue cuando en el Nº 18 se plantea un tema entre los socios. Yo quería hacer una ampliación de la editorial, quería hacer álbumes para llevar obras completas a España para intentar venderlas allí en Europa. Entonces Pedro decía que no, que él quería trabajar aquí en Chile y  que lo otro… él no lo veía claro.

– Tú querías crecer.

– Claro, y sobre todo dar un cauce a los dibujantes chilenos en el extranjero. Y nada, llegamos a un acuerdo. Yo les vendí mi parte. Ellos seguirían con la revista y yo mantenía la marca “Trauko – Fantasía” para hacer álbumes. El año anterior habían venido a mí, Marcela (Trujillo) y Huevo (Díaz) con una historia sobre la noche buena en la que salía un niño Jesús barbón (3)  La cuestión es que yo digo: “Esta historieta nos va dar problemas. Ha triunfado el No pero todavía queda mucho tiempo para las siguientes elecciones y esto así no nos va a traer más que problemas. Así que yo no la voy a sacar”. Eran cabros chicos, con mucha fuerza… “Que tenía que salir, porque yo era un dictador, un censurador”, y les dije: “Miren, como mucho, lo que puedo hacer es recortar unos trazos, unas viñetas y ponerlo en el contenido” De hecho salió con el árbol de marihuana y todo, con los reyes magos… y ahí quedó, en el sumario del número 9. Para la siguiente navidad ya era Pedro solo el que estaba con la revista.

 

La iglesia rasga vestiduras cuando Marcela Trujillo y Huevo Díaz, perpetran “Afrod y Ziako en: Noche güena”.

Ya se ve que el diseño es diferente, es de Yo-Yo. Y entonces el dijo: “Esto está bien, esto se publica todo, tal y cual”. Publicaron “Afrod y Ziako” en el Nº 19. Dicen que esto fue la excusa, pero que el detonante fue la colección de postales de la democracia (4) La de Karto era “Los Mokos Locos” saliendo de un personaje al que sólo se le veía la nariz, la boca y el bigote y pues que era bastante evidente que era “el caballero”. Entonces agarraron esto y el Merino hizo misas de desagravio a la Virgen María y todo. Inflaron la cuestión y salió en la TV y en la prensa casi una semana entera. Cuando fuimos a declarar a los carabineros nos decían: “¿Saben la propaganda que os han hecho? ¿Sabéis lo que cuesta los minutos que habéis estado en televisión? Pero vamos, esta cuestión no fue buscada. Pedro pensó que con esto de “Afrod y Ziako” no pasaba nada y con la cuestión de las postales, él pensaba que como ya había ganado el No, pues que ya no podía pasar nada por mucho que te metieras en contra de ellos. Y ahí se equivocó medio a medio por que precisamente en ese tiempo fue que empezaron a dar patadas para todos lados. Estaban quemados, jorobados y a nosotros pues nos pillaron. Yo tenía una hija pequeña y tuve que salir arrancando de la casa. Había noticias de paramilitares a quienes estaban incitando por ahí… que si éramos irreverentes o sacrílegos o lo que fuera. Mi hija pequeña la dejé con Margarita, la empleada, durante una semana y yo me quedé en casa de Germán, que era un artista colaborador. Íbamos de arriba abajo. A la tercera visita dije, ya vamos, me da igual. Yo no puedo estar más así separado. Y cuando volvimos no pasó nada. Pero la verdad es que sí estaba el temor. Ese fue el momento más complicado, más grave. Pero como era en número 19 y yo ya no estaba en el staff y como en las tarjetas tampoco entré de socio, yo ya no tenía directa responsabilidad. Les condenaron a cárcel, pero como era la primera vez, se condobana la historia con lo de ir al patronato de reos todos los meses a firmar.  Y quieras o no, eso te va minando por dentro. Fue una forma también de protestar contra el antiguo régimen.

Una bella muestra del onírico mundo de Felipe Silva, Felva.

– Y a pesar de la separación tú sigues de cerca lo que pasa con la revista.

– Sí. El espacio que yo ocupaba en la revista pasa a ocuparlo el Mario Rojas (5) hace como de director artístico, con Yo-Yo también… que tenía toda la idea gráfica y de diseño. Y yo sigo en contacto con todos los dibujantes. A Martín Ramírez le estoy haciendo el álbum de Checho López y el sigue trabajando en “Trauko”, pero ya era una cosa aparte. Yo cogí una oficina en la calle Bandera e imaginé una editorial con tres tipos de colecciones. Una barata que era la de Checho López; una intermedia que era la de Blondie y una edición tipo prestige, con tapa dura y lomo, que fue la del Clamton y me llevé muchas a España. Pasé por Barcelona y conseguí que invitaran al cómic chileno al salón de allá y fui con Alfonso Godoy y más gente. Yo quería vender los trabajos de los dibujantes chilenos.

 

Claudio Galleguillos, Clamton. Su fugaz paso por la historieta chilena hizo escuela.

-¿Y si hubieras seguido, de quién habrías hecho un álbum?

– El siguiente iba a ser, no sé si en el formato barato o en el intermedio, uno de Miguel Hiza, Marcék, Hugo Cárdenas y Rodrigo Hidalgo. Rodrigo Hidalgo, publicó en el Especial Chileno Nº 17. Marcék (no recuerdo el apellido) era la chica de Miguel Hiza y publicó en el Nº 1 y en el Nº 8. En la Traukotorial del Nº 7 les felicitamos, por el nacimiento de su hija Martina. Le daba un toque femenino especial que sabes que siempre escasea. Hacer un álbum con ellos, era apostar por una historieta contingente-inteligente, con una estética aparentemente feísta, pero con mucha alma dentro, mucho espacio  por descubrir. Sólo hacía falta darles un soporte como un álbum para que valoraran y pulieran más su trabajo. Veía que esos cuatro dibujantes tenían un estilo muy coherente, muy parecido y en los temas también. Y como no había material de uno solo como para crear un álbum de cada uno, pues entonces se podía hacer una mezcla de los cuatro.

Martín Ramírez y su in0lvidable mirada sobre la cesantía y el alcoholismo del chile marginal consu historieta de Checho López

¿TODOS CONTRA TRAUKO?

– ¿Sientes que hubo una persecución en contra de la revista en esa época?

– Son cosas fortuitas. Yo creo que no iban a quemar la revista, cuando se incendió la imprenta Tamarcos que iba a sacar el Nº 16 con la portada del Yo-Yo. (6) Era un número que yo hice con mucho cariño, que cada página estaba sopesada. Todo es nacional, salvo las páginas de homenaje a Will Eisner; está la entrevista con el grupo Fulano; está la historia nuestra que dibujó el Vicho del viaje a Los Vilos, la locura ésa; la página de “Barman y Rovin” de Ricardo Vega. Entonces me llaman por teléfono a las 8:30 de la mañana, que se ha quemado la imprenta Tamarcos. Aquello fue un bajón para mí. Vi ahí los montones de revistas quemados. Me dijeron que no podía tocar nada porque tenían que ir los peritos y yo en un arranque cogí uno de los menos quemados. Fue un desastre. La revista salió como 20 días más tarde. Nos la hicieron nueva en Tamarcos. Fue el único momento en que nos descalabramos un poco en cuestión de tiempo. Luego ya todas esas cosas que han contado… que si nos habrían estado haciendo atentados, de que si todo el mundo estaba contra nosotros… yo no creo que fuera eso.  Pero esto fue como un palo y además fue en el Nº 16 y luego nos separamos en el Nº 18. Ya estábamos chocando las dos líneas editoriales, la de Pedro y la mía.

“Santiago Blues” de Fernando Allende, con guión del músico Mario Rojas.

– En este homenaje que se ha realizado hemos visto que “Trauko” tiene momentos brillantes, y otros no tan buenos, cómo tú mismo haz señalado… ¿Hay tareas pendientes?

– De alguna forma ahora cómo que se cierra una época. Quedarán flecos como dices tú por ahí y eso, pero para mí como que se cierra toda la época anterior y se abre toda una nueva, con las nuevas tecnologías y con toda la gente en Chile levantando este tema de nivel. Se tiene que abrir a algo para que vaya a la expansión, que no vaya a seguir haciendo de Chile la isla que ya sabemos. Sino a romper las barreras y a mezclarse por lo menos con toda Sudamérica y Centroamérica ya que tienen la ventaja del mismo idioma.

 

La ultraviolencia de Blondi de Lautaro Parra

NOTAS:

(2) Las revistas en cuestión son “El Estilete de Papel” (que alcanzó las 30 ediciones y cerró en Enero de 1990) y  su inserto “El Aguijón: publicación seria que revela lo poco serios que suelen ser los políticos”, la que luego continuaría como revista independiente hasta alcanzar el número 41.

(3) Se trata de “Afrod y Ziako en: Noche güena”, historieta aparecida en “Trauko” Nº 19 y que parodia el nacimiento de Jesús con viñetas explícitas del nacimiento, lo que deviene escándalo. Marcela Trujillo comenta en “Trauko” Nº  22: “La gente no cachó nada y les molestó las imágenes del parto de la Virgen (…) algunos veían esas escenas un poco chocantes y lo relacionaban con una onda de revista erótica y violenta. Pero era bien diferente mi huevada, un parto no tiene nada que ver con lo violento, ni es erótico absolutamente, un parto es algo natural”.

(4) En la “Traukotorial” de la edición Nº 20 se lee: “…Un matutino (…) había publicado un artículo en el que afirmaba que la serie de tarjetas FELIZ DEMOCRACIA, eran una invitación al sexo y al alcohol. Eran muchas las coincidencias para no pensar en una maniobra destinada a distraer la atención – faltaban 7 días para que Aylwin ganara las elecciones – , y ya el escándalo del fútbol no daba para más (…) Por supuesto seriamos unos IDIOTAS si no supiéramos que la causa de este quilombo fue la edición de nuestras tarjetas. Parece que nos adelantamos unos días al 14 ¡Feliz democracia! Las acusaciones de ser una revista pornográfica no se mantienen en pie, porque no lo somos. Hemos aportado una visión de la sexualidad diferente, hemos recreado fantasías eróticas, evitando el chiste burdo. Donde el sexo se plantea como pecaminoso, de lo que hay que huir, nosotros pensamos que no, que hay que ir a buscarlo para disfrutar sin prejuicio. Nos resulta absurda esta campaña, cuando los kioscos de este país están inundados de historietas donde el sexo es mercadería y es tratado con un pornográfico sentido represivo. ¿Qué son sino las portadas de algunos diarios capitalinos?”.

(5) Se refiere a Mario Rojas, destacado compositor, guitarrista y productor chileno. Cofundador del grupo Dekiruza y uno de los responsables de la revitalización de la cueca y la música popular urbana.

(6) Se alude aquí al incendio de la imprenta ocurrido en 1989.

La primera parte de esta entrevista se puede leer AQUÍ

El homenaje de Faúndez a “La Naranja Mecánica” (“Trauko” Nº 33)

La censura de las postales “Feliz democracia”, denunciada en la revista musical “El Carrete” (1990)

 

468 ad

No Responsesto “Antonio Arroyo: El periplo de Trauko (2 de 2)”

  1. […] He tratado de hablar de comics, no de otras cosas, y crean que ha sido un esfuerzo,  y por cierto que encontrar 40 comics de ese tiempo no fue solo fruto de mi memoria,  me ayudó mucho http://www.meliwaren.cl que llevan décadas años defendiendo el arte-cuadrito desde Puerto Montt, un salud para ellos, también el excelente texto recopilatorio de Omar Perez  Treinta años de Comics Chilenos  que encuentran en http://www.tebeosfera.com/1/Documento/Articulo/Especial/Chile/1970a2000.htm un documento clave para entender esos años desde una viñeta. A Ergocomics y su nota sobre Trauko que peuden revisar en  http://ergocomics.cl/wp/2011/03/antonio-arroyo-el-periplo-de-trauko-parte-2-de-2/ […]

Leave a Reply