Arturo del Castillo

Arturo del Castillo

 

 

Este 2012 se cumplen 20 años de la muerte de este enorme talentode la historieta chilena. Este es un m,ás que merecido homenaje de Ergocomics a Arturo del Castillo.

Por Mauricio García

Los invitamos a este homenaje al dibujante chileno que triunfó en Argentina y Europa con series del Oeste e históricas.

Arturo del Castillo es uno de los dibujantes de comics del oeste más famosos del mundo, un maestro del blanco y negro, un chileno que no publicó en Chile y que es un desconocido para muchos connacionales, que probablemente han visto su obra, pero no saben quién es.

Nació en Concepción como Arturo Pérez del Castillo, el año 1925, hijo de inmigrantes andaluces. Vive un tiempo en Santiago, dedicado a diversos oficios. Casado y con dos hijos, en 1948 es tentado por su hermano Jorge Pérez del Castillo, que ya tiene ganada su primera fama como dibujante, para irse a Argentina.

 

Sus comienzos son duros en la historieta, inicialmente como letrista en Editorial Columba. Luego, como autodidacta, se impone como dibujante e ilustrador.

Comienza adaptando una película llamada «Vidalita», para la revista «Aventuras». Luego se da a conocer en la revista «Intervalo», de Editorial Columba, adaptando novelas clásicas de aventuras.

Es su versión de la novela «El hombre que ríe» de Víctor Hugo, la que le da cierto prestigio en Argentina y Europa. No vuelve a Chile, salvo visitas esporádicas, y se quita el apellido paterno, para ser conocido sólo como Arturo del Castillo.

RANDALL THE KILLER: LA CONSAGRACIÓN

En 1957, trabajando para la legendaria Editorial Frontera, dibuja una serie que se volverá legendaria: «Randall, the killer», con guiones de otro grande de la historieta mundial, Héctor Germán Oesterheld,. La historieta se transforma en un clásico del género del western.

Es publicado en la revista «Hora cero semanal», y presenta las aventuras de un solitario y duro caza pistoleros, en historias dramáticas y violentas.

Un episodio da cuenta de la muerte del héroe, lo que eleva las protestas del público y hace necesaria su resurrección. El personaje también triunfa en Europa, especialmente en Italia.

Paralelamente, ante el paulatino término de las grandes revistas de historietas argentinas, Arturo del Castillo trabaja para Europa, más precisamente para la Fleetway inglesa en la que realiza historietas de épocas y diversas adaptaciones literarias. Su fama se crecienta con «Los Tres mosqueteros» y «El hombre de la máscara de Hierro», ambas de Alejandro Dumas.

En la década del 60, su inventiva produce nuevos personajes, como «Garret», el montaraz (o el salvaje), con guiones de Eugenio Zappietro, más conocido como Ray Collins, y «Dan Rover», ambas para la revista «Misterix».

También realiza, en 1961 aproximadamente, «Sharon», la primera cow-woman de la historieta en Argentina.

Para Europa, especialmente Italia y España, dibuja «Ralph Kendall» y «Ringo», los que son publicados en revistas y álbumes. Existen afiches publicitarios de su trabajo que afirman que incluso se habría publicado en Suecia.

En los años 70, trabaja para Editorial Record en la revista «Skorpio», creando «El Cobra», con guiones de Ray Collins.se trata de una nueva versión de «Garret», y junto a Oesterheld, crea el «Loco Sexton», un periodista en el oeste, portaginista de una serie de historias que dan un nuevo enfoque al género.

En «Skorpio» dibuja muchos unitarios y series cortas, como «Comanchero», con guiones de Alfredo J. Gras o Guillermo Saccomano; «Bannof», con guiones de Slavich; «La Dama de las Cavernas» o «La Bestia» con guiones de Mazzitelli; «El Veneciano», con guiones de Gras; «Los Idus de Kadesh» y la historia de «Sancho Jimeno», ésta última con guiones de Slavich.

En todas estas series realizadas en blanco y negro, logra, con pocos trazos, definir a sus personajes, siempre hombres rudos y violentos, pero con un gran sentido ético.

También dibuja para las revistas de Editorial Columba en Argentina, como Tony, D’artagnan o Fantasía, dando vida a personajes del oeste o series históricas, generalmente de carácter unitario sobre romanos, egipcios, vikingos y otros.

Para Columba, en la revista «El Tony», nuevamente con Ray Collins, crea «Bannister», un vaquero fugitivo que es acompañado de un muchacho de ciudad, en un verdadero comic de viaje iniciático.

UN GRANDE

En 1979 es premiado en la Bienal Internacional de Córdoba y, en 1980, recibe un Yellow Kid a su trayectoria en el Salón de Lucca XIV, máximo reconocimiento en el comic mundial. Y se convierte en el único chileno que expone su trabajo de historieta en el mítico museo del Louvre.

Siempre vivió en Buenos Aires, junto a su segunda mujer y ocho hijos, más tres del primer matrimonio.

Con su hermano Jorge Pérez del Castillo, otro gran desconocido para nosotros pese a su éxito en Argentina, realizó las biografías de Pancho Villa, Emiliano Zapata y un personaje apache llamado Takoma.

En Chile, salvo revistas argentinas o álbumes españoles, no conocemos muestras de su trabajo. Una publicación realizada a fines de la década del ’70, en la revista infantil Remolino del Diario Las Últimas Noticias es tal vez su única aparición pública editada en Chile.

El periódico lo calificaba como uno de los mejores dibujantes de western. Un hecho sobradamente reconocido a nivel mundial. Arturo del Castillo es uno de los pocos chilenos, junto a Alejandro Jodorovsky, que es mencionado en obras como el «Diccionario del Cómic Ilustrado o la Historia del Cómic», de Javier Coma.

 

En Argentina, Oscar Masotta lo consideraba como uno de los cuatro mejores dibujantes del país, en cuanto a estética y capacidad de contar en imágenes. Su figura aparece habitualmente junto a maestros como Alberto Breccia, Hugo Pratt y José Luis Salinas. Hoy, la vieja guardia de dibujantes argentinos lo tiene como a uno de sus rgrandes referentes.

Arturo del Castillo falleció en Argentina en 1992 dejando un puñado de joyas que marcaron a más de una generación de lectores e historietistas.

Paradojalmente en Chile no hubo reportajes ni grandes notas, salvo la honrosa excepción de una hermosa y breve nota en la desaparecida revista Bandido.

Chile aún está en deuda. Nuestro país aún está por descubrir a uno de sus más grandes, ilustres y desconocidos historietistas. Un hombre que deslumbró aa miles con el trazo decidido de sus páginas que lo convirtieron en la leyenda que su nombre evoca.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Patrick Gaumer y Claude Moliterni: «Diccionario del Cómic Ilustrado, Larousse?, 1994.

Javier Coma: Historia del Cómic, Toutain editores.

Oscar Masotta: La historieta en el mundo moderno, Ed. Paidos Studio, 1982.

Revista Bandido N° 30.

José Pérez Cartes: «Pequeña historia de la Historieta, II parte: La Historieta Chilena», Revista de la Universidad de Chile N° 47, año 197

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One Responseto “Arturo del Castillo”

  1. jaime roldán dice:

    Solo tengo que decir que las mujeres del Castillo no tenían nada que envidiar a las de Maroto, Neal Adams y otros adoradores de la belleza femenina.

  2. […] Nine, entre otros; y los chilenos Pepo con su Condorito (1949), Coke con su personaje Juan Verdejo, Arturo del Castillo, Mario Igor, Alejandro Jodorowsky y tantos otros, que incansablemente han hecho escuela para las […]

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