La Historieta De Terror En Chile

La Historieta De Terror En Chile

Aunque la historieta de terror en Chile no ha contado con una trayectoria demasiado constante, presenta numerosos hitos significativos. Trataré de hacer en este breve artículo un bosquejo de las revistas de historietas chilenas dedicadas al tema de terror y contenidos afines, mencionando también a algunos personajes internacionales del género presentes en revistas editadas en nuestro país, sin considerar las revistas extranjeras que circularon o circulan en Chile.

Habitualmente se consideran como temas de terror, aunque algunos estrictamente no lo sean, las historietas que contienen vampiros, hombres lobo, monstruos de todas clases, brujas, asesinatos macabros, sabios que experimentan con humanos, extrañas criaturas y dosis de gore, entre otros elementos. Estos son los temas principales impuestos por los precursores del género: Bram Stoker (Drácula), Mary Shelley(Frankestein), Edgar Allan Poe y H.P. Lovecraft y las Editoriales EC y Warren de Estados Unidos, especialistas en el tema.

La llegada del género a Chile a través de la historieta se produjo gracias a revistas mexicanas como "Cuentos de Brujas", de la Editorial Prensa o SEA, y la muy recordada "El Monje Loco", de Novaro y más recientemente debidos a la aparición, en un estilo más gore, de la revista argentina "Puertitas Terror".

LOS PIONEROS.

En Chile existió una "historieta" de terror que podría llamarse pionera. En ella se abordaban temas clásicos, como los vampiros y monstruos en estilo folletinesco y, generalmente, sin el uso de los "bocadillos", sino que con textos al pie del dibujo. Estas "historietas" fueron publicadas en diversas revistas que, inicialmente, mantuvieron un porcentaje mayoritario de cuentos o novelas continuadas. Sólo a mediados del siglo XX, aparecieron las verdaderas revistas de historietas, que albergaron un gran número de series en folletín en sus páginas. Con el tiempo se llegó a uno o dos protagonistas fijos por número.

Para nuestros efectos, cabe destacar como un primer antecedente una de las revistas de historietas más destacadas de nuestro país: la revista "Okey", publicada por Zig-Zag desde 1949. En un estilo folletinesco "Okey" incluyó historietas extranjeras desde su primer número. Estas historias,inglesas en su mayoría, hoy no podríamos calificar de terroríficas, como "El fantasma de la Opera" o "El terror negro".

Otro antecedente destacable, más humorístico que terrorífico, fue el "Drácula" de Jorge Mateluna, que apareció a comienzos de 1960. Así lo vemos en "El libro gordo del Viejo Pascuero", recopilación de historietas de 7 dibujantes, publicada el año 1961 por Editorial Lord Cochrane y en la revista "El Pingüino".

EL SINIESTRO DR. MORTIS

Sin lugar a dudas que la gran revista de terror chilena es "El Siniestro Doctor Mortis". La revista fue publicada inicialmente por Editorial Zig-Zag y luego continuada por editorial Quimantú. En su primera época, que se extiende entre 1966 y 1971, Mortis era una publicación quincenal, a color, con 32 páginas, formato 26×18 centímetros, llegando a alcanzar poco más de 100 números. En su periodo final, se publicó en ejemplares en blanco y negro. Mortis se distribuía a varios países de Sudamérica, incluido México, a través de editorial Novaro, con grandes niveles de venta que oscilaron entre los 60 a 70 mil ejemplares por número.

El personaje del Siniestro Dr. Mortis fue creado por el guionista Chileno Juan Marino Cabello. Marino nació en la ciudad de Punta Arenas el 7 de septiembre de 1920. En esa misma ciudad creó a su personaje Mortis, primero en forma de un radioteatro que se transmitió exitosamente en diferentes emisoras Chilenas entre 1945 y 1982. Simultáneamente el personaje se volcaría a las páginas de comic y obtendría su propio programa de televisión entre 1971 y 1973, a través de las pantallas de Canal 13. Se editaron varios longplay con episodios de la serie radial, e incluso un disco de música tropical. En 1973 la Editorial del Pacífico publicó tres libros de cuentos con las ?Memorias del Dr. Mortis? escritos siempre por Juan Marino.

La mujer del guionista, Eva Martinic, aparecía ocasionalmente en los créditos de los guiones, pero según el dibujante de la época, Máximo Carvajal, ella sólo habría firmado por razones tributarias. Esto nos lo confirma el principal portadista de la revista, el dibujante Manuel Cárdenas, quien a su vez describe a Juan Marino como un hombre mayor, con muchas actividades, tranquilo y gran conversador.

El dibujante Santiago Peñailillo, que comenzó a dibujar en Dr. Mortis en 1969, con clara influencia de Alex Raymond en sus comienzos, nos señala que Eva Martinic es Bonaerense y que el guionista vivió algunos años en ese país. Actualmente, con más de 83 años, Juan Marino y su mujer viven en ciudad de Trelew, Argentina.

Juan Marino, según Peñailillo, era un guionista prolífico, muy celoso y cuidadoso con sus personajes. Además de Mortis, Marino creó el personaje femenino de Mawa para la revista "Jungla". Otra faceta destacable era su trabajo como actor en los radioteatros de Radio Portales.

EL PERIPLO DE MORTIS

El encargado de dibujar los primeros números de Mortis fue el prolífico Tapia Tom. Luego se sumarían al proyecto otros destacados dibujantes como Máximo Carvajal, Ernesto López, Manuel Rojas, Santiago Peñailillo y Manuel Ahumada.

En los primeros números no se acreditaba a todos los dibujantes, pero se observan aportes de Óscar Camino, que ilustra una tapa interior en el N° 5, y de Bernardo Aravena en el N° 18. Un caso particular lo constituye el ejemplar doble del N° 51, que incluye una historieta inglesa de relleno.

Las portadas aparecían firmadas por Guillermo Varas, D. Henríquez y en muchas ocasiones, por el ya mencionado Roberto Tapia Tom. Sin embargo el gran portadista de los años siguientes sería Manuel Cárdenas Arce.

Manuel Cárdenas recuerda que él dibujaba las portadas sin que se las pidieran y llevaba un stock, de normalmente seis de ellas, que alcanzaban para tres meses. Como eran del agrado de Elisa Serrano, directora del Departamento de Historietas, Cárdenas pronto se convirtió en el portadista oficial de Mortis. Sin embargo, el mayor anhelo de todos, incluido el propio Cárdenas, era llegar a dibujar páginas interiores de la revista, lo que no siempre fue posible ya que Roberto Tapia, que era un artista muy cumplidor, prácticamente se adueñó del personaje. (1)

Los temas abordados por el cómic se relacionaban con el poder del Dr. Mortis, ente maléfico, de edad indefinida, que daba vida a vampiros, zombies y monstruos de toda clase, seres no muertos que lo aclamaban como maestro y trataban de conquistar el mundo. El personaje era conocido por numerosos anagramas de su nombre: Sitmor, M. Ortis, Mitros, Sitrom, etc.

La principal característica de Mortis es que nunca era completamente derrotado y frecuentemente sus adversarios morían o eran víctimas de la locura. Inicialmente sus historias autoconclusivas ocupaban la totalidad de las páginas de la revista y en ellas daba muestra de sus poderes y de la multitud de seres que lo seguían.

Luego de 1970, con la elección de Salvador Allende, la extrema ideologización que afectó al país entero, alcanzó también a las historietas. Un claro ejemplo de ello puede encontrarse en el famoso libro "Para leer al Pato Donald", de Ariel Dorfmann y Armand Mattelart.

En ese mismo periodo, la gran editorial Zig-Zag fue expropiada y transformada en Editorial Quimantú, cambiando radicalmente el contenido de las historietas, en un proceso que no siempre dio buenos resultados.

El esquema de Editorial Quimantú, como nuevo ente estatal, transformó el trabajo individual mantenido por Zig Zag, en uno colectivo. Los temas y la decisión política de revistas y contenidos a publicar se discutían en asambleas, de este modo se "nacionalizó" la producción y temática de las historietas.

Un buen ejemplo de esto fue el Doctor Mortis, cuyos argumentos no conciliaban del todo con la nueva política de la empresa. Se trató de salvar la publicación incluyendo algunos visos de ciencia-ficción a través de una nueva línea argumental: Mortis es capturado y expulsado de la tierra en una nave espacial. Esta salida,ideada por Máximo Carvajal, buscó prolongar la vida de la revista. Como dibujantes importantes de este periodo se mantuvieron Roberto Tapia, Manuel Cárdenas, Máximo Carvajal, Santiago Peñailillo y Ernesto López.

La historieta principal de Mortis se complementó con una serie policial: "Al margen de la ley". Mortis fue posteriormente distribuido a través de la Editorial Pincel y en ese periodo se publicó junto a Mortis la serie semidocumental "Ovni", con guiones de Elena de Wistuba y dibujos de Santiago Peñailillo.

Sin embargo, definitivamente el personaje y sus temas necrológicos no pudieron adecuarse a la ideología de la editorial y, en 1971, Quimantú dejó de publicar "!El siniestro Dr.Mortis"

EL REGRESO DE MORTIS

La segunda época de Mortis se inició con la edición de un nuevo N° 1 (de menor valor historietístico), publicado por Sociedad Periodística del Sur, en convenio con Juan Marino y que luego pasó a manos de Editorial Gabriela Mistral, ésta última sólo actuó como impresora y distribuidora de Pincel-Dilapsa. La nueva revista del personaje se publicó entre 1972 y 1977, con ciertos baches y en diferentes formatos.

Las nuevas historias se alejaron un poco del terror y abordaron temas científicos. Se realizaron adaptaciones de cuentos e historias cinematográficas. En muchas ocasiones se usó el recurso de intercalar una página por medio a color y el resto en blanco y negro. La medida se debió a problemas de materia prima, lo que sumado a la baja de la calidad del guión y los dibujos, la hizo menos atractiva al público. Dibujantes de este período son Santiago Peñailillo, Juan Araneda y Bernardo Aravena, entre otros.

Finalmente, entre 1976 y 1977 se situó la segunda época de este periodo en que la revista estuvo en manos de Editorial Dilapsa. Mortis se editó mensualmente, en formato de álbum (28×21 centímetros, con 48 o 32 páginas, en blanco y negro).

En esta última etapa de la segunda época, se "exhumaron" viejas historias del Dr. Mortis y se publicaron cuentos de terror ilustrados. Una mejor calidad tanto del papel como de los argumentos y dibujos ayudaron a su difusión, pero no lograron la supervivencia de Mortis.

Los guiones siguieron a cargo de Juan Marino con dibujos de Manuel Rojas, Manuel Cárdenas y algunos nuevos artistas como Manuel Ahumada, que firmaba como "Manolo". Cárdenas recuerda que él dibujó todos los cuentos ilustrados y la mayoría de las portadas, salvo una excepción, que se dejó a cargo de Manuel Rojas. Dicha portada se imprimió como homenaje a su trabajo, ya que Rojas falleció aproximadamente en 1976.

OTRAS REVISTAS DE TERROR

En 1966, el mismo año de inicio del Dr. Mortis, editorial Zig Zag comenzó la publicación de dos revistas. Una de aventuras fantásticas, terror y ficción realizadas por autores chilenos titulada "Mundos Fabulosos", y otra publicación de aventuras y leyendas bajo el nombre de "Sueños maravillosos". No fueron revistas dedicadas específicamente al género del terror, pero constituyeron un antecedente interesante con sus historias unitarias de carácter dramático, misterioso y terrorífico. Fueron realizadas, entre otros, por Luis Padilla, Abel Romero, Lincoln Fuentes, Juan Francisco Jara, Germán Gabler y Óscar Camino.

Ese mismo año se creó la revista "El Capitán Júpiter", también de Zigzag. En ella el personaje de Rex Vane recibia extraños poderes de La Patrulla del Espacio a través de un cinturón que debía recargar regularmente. Fue el nacimiento de "El Capitán Júpiter",una mezcla de Superman con Linterna Verde, creado por Luis Cerna, con guiones de Gustavo Arenas V. y dibujos de Ernesto López y Lincoln Fuentes. Aunque el terror no era su fuerte, habitualmente el héroe debía luchar contra peligrosos monstruos.

De igual forma, y en más de una ocasión, "Mawa", personaje femenino de revista "Jungla", debió salir en defensa de exploradores e indígenas ante monstruos o vampiros, logrando algunas notables historias de terror. Lo mismo ocurrió en la revista "El Intocable", donde Mizomba, su héroe, se enfrentó más de una vez a extrañas criaturas.

El terror en versión humorística siempre estuvo presente en revistas como "Condorito" de Pepo y "Pepe Antártico" de Percy, esta última revista de Editorial Lord Cochrane, ofreció en su N°7 de 1970, un "especial terror" con los grandes mitos del género.

Aunque sin material nacional en mayo de 1970, surgió la otra gran revista de terror publicada en Chile:"Brujerías de Vampirella", editada mensualmente por un infatigable Guido Vallejos,con material de la Editorial Warren. Específicamente de las revistas Creepy, Eerie y Vampirella. Sus 4 números de 32 páginas, fueron impresos en Litografía Fernández y sus historias, originalmente publicadas en blanco y negro, para eludir la censura del Cómic Code Authority (originado en los Estados Unidos post Macarthy) fueron coloreadas en Chile.

Las revistas publicadas en nuestro país incluyeron los primeros números de cada una de las revistas citadas, con dibujantes de la talla de Frank Frazetta (portadas de los números 1 y 3) y Jack Davis (Portada número 2)

Vampirella actuaba como presentadora de diversos relatos, guionizados por Forrest Ackerman, con dibujos de Tom Sutton y luego del español José González. Otros Dibujantes habituales, fueron, además de los ya citados, Reed Crandall, Al Williamson, Joe Orlando, Alex Toth, etc.

Los nombres de otros personajes de Vampirella como "Don Mausoleo" y el "Tío Cuco", fueron adaptaciones a "la chilena" de los presentadores norteamericanos como "Uncle Creepy".

Sin amilanarse por el altísimo nivel de estos artistas, en 1971, Fernando Alomar, un ex colaborador de Guido Vallejos, se embarcó en un nuevo intento de conseguir el éxito con historietas de terror, publicando "La Tercera Oreja", basada en el radioteatro del mismo nombre. La revista se editó bajo el sello de Publicaciones F.A.

La revista era impresa a dos colores, en Litografías Amenabar, con una periodicidad quincenal. El suspenso, el terror y lo fantástico se mezclaban en el estilo del popular radioteatro de Joaquín Amichatis, transmitido por Radio Agricultura. La revista de "La tercera Oreja", no alcanzó el nivel de popularidad de su homónimo radial, y contenía historias de terror unitarias del personaje Tom Miller, con dibujos del infatigable Roberto Tapia.

También en 1971, Francisco Alomar publicó una extraña revista impresa por Copesa.: "Brujerías", de carácter cómico-satírico para adultos y con un estilo semejante al de las revistas Warren.

En 1972, Editorial Contemporánea presentó la revista infantil "Crispín", impresa en editorial Quimantú, con guiones y dibujos de Silvio Vildósola R. En ella aparecía "Pluff, el fantasma" que explotaba el género de terror para niños.

Terminado el periodo de la Unidad Popular con el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973, la Editorial Quimantú pasó a llamarse Editorial Gabriela Mistral, manteniendo sólo algunas de las revistas existentes. Se conservaron fundamentalmente las del oeste y de la selva y, como ya se dijo, durante un breve tiempo, albergó la segunda época del Dr. Mortis.

En revistas de la Editorial Publisa, como "Rayo Rojo", aparecieron ocasionalmente buenas historias de terror. Entre ellas destacamos la adaptación de Leonardo S. del cuento de Edgar Allan Poe, "El corazón delator", dibujado por Rodolfo Paulus.

En 1978-79, la Editorial Pincel Ltda., en convenio con Marvel Cómics Group, publicó "Grandes novelas en historietas", impresas por Editorial Gabriela Mistral. Publicaciones a todo color, 48 páginas, formato 25×18 centímetros. Las historietas eran de muy buena calidad y con gran apego al texto literario. No se indicaban los dibujantes. Notable es el N° 13 en que se publica una versión de "Frankestein" de Mary Shelley.

BREVE RENACIMIENTO Y NUEVA DECADENCIA DEL TERROR

Después de años sin novedad en comics de terror, surgió un suplemento dominical de historietas en el periódico La Tercera. El material se publicó a color en página completa y continuando con el viejo estilo del folletín. Destaca Rodolfo Paulus que publicó, desde el N° 43, una historieta sobre brujos titulada "Un cuento Chilote"

1988 es el gran año de las historietas Chilenas, aparecen entre otras las revistas "Acido", "Trauko", "Bandido" y "Matucana", la mayoría con un estilo contestatario cercano al fanzine y que abordaban el tema del terror y el misterio, aunque no en forma exclusiva.

La ya mítica "Trauko", es editada por Trauko Fantasía Limitada, desde abril de 1988 (blanco y negro, con algunas páginas a color, de aparición mensual pero irregular, y de 26×20 centímetros y con 60 y hasta 64 páginas).

Trauko era mayormente una revista de aventuras para adultos y presentó, en versiones piratas, a autores de la talla de Richard Corben con algunas historias de horror, a Milo Manara con una especial historia de terror en el N° 5 llamada "El fin trágico de Gori Bau y Callipigia Sister", y un comic llamado "Psycho" firmado por Montana, autor probablemente español, que entregó su especial versión del clásico de Alfred Hichtcok.

A fines de 1988, apareció tímidamente la revista de aventuras y humor ?Bandido", de Editorial Corvo, propiedad de Javier Ferreras, que devino luego en Visual Ediciones. El N° 6 de la revista es un especial de terror y presenta una historia de vampiros llamada "La leyenda del Castillo Terror" de Joel Espinoza. En el Nº7, Karto incursionó en el terror humorístico, con "El Conde". En el N° 12, Luis Castillo presentó una extraña leyenda: "El Abuelo". En el N° 18, especial Gore, se presentó la parodia "Martes 13, jueves 15" con guión de Pose y dibujos de Quattordio, pero es la tragicómica "Rapsodia en Blood", de Máximo Carvajal, la que justifica el especial.

En el N° 22 de Trauko, se publicó una historia sobre Jack, el destripador llamada "El Sádico de Medianoche", con Edwine Noone en el guión y Ricasso en los dibujos.

Finalmente, en Trauko N° 24, apareció una muy buena historia de transformación y muerte: ?Fluido N°3?, del Antofagastino Patricio Villegas y en el N° 31,la especial historia de un trágico retorno: "De vuelta a casa", por Bracon, Udok, Carvajal y Martínez.

Ligada a Bandido apareció en la década del 90, el álbum "Lebbeus Rahn", una historia de fantasía y terror, con referencias a Moebius y Lovecraft, con guión y dibujos de Martín Cáceres.

Otro álbum, de estilo caricaturesco, pero con cierta dosis de terror, es "Vampira" con guión y dibujos de Juan Faúndez.

En 1989, la Editorial Condell S.A. lanzó en blanco y negro y con 64 páginas, una gran revista de historietas de aventuras llamada "Alacrán". Destaca una historia de terror con un aventurero al estilo Conan: "El devorador", de J. Brocal Remohi.

En 1992, como suplemento de la revista musical "El Carrete", surgió la revista de comic y rock, "La Mancha". Ambas publicaciones eran dirigidas por el periodista Francisco Conejera. "La Mancha" contó entre su staff con Karto, figura importante de los ?80, Fyto Manga, Alex Fuentes y con noveles dibujantes de la época como kampf Mac y Kobal, entre otros. Destaca en el terror Francisco Mendoza con sus graciosos ?Monstruos, monstruos y + Monstruos?, parodia del género con altas dosis de gore.

Este auge del cómic Chileno se mantuvo brevemente durante la década del 90, pero decayó por la inundación de cómic internacional a bajo precio. Son los años de los superhéroes norteamericanos (algunos incluso editados en Chile), son los tiempos del cómic de autor español y francés, del fenómeno manga en la historieta y en la televisión y del exceso de revistas picarescas o pornográficas en nuestro país.

Entre las revistas de corte picaresco sobresale "La Papaya", en la que, debido a la falta de otros mercados, han colaborado grandes dibujantes y guionistas nacionales. En la vertiente del sexo-terror-humor destaca Máximo Carvajal, con unitarios sobre vampiros y hombres lobos. El mismo Carvajal creó, para la revista "Quirquincho", su paródico personaje "Frankespot".

Respecto de los clásicos monstruos se publicaron en 1995, en formato de álbum, las revistas: "Drácula", "Frankestein" y "La Momia", firmados por Kevin Wayne pero, probablemente, obra de Joel Espinoza, a través de Ediciones Guiro, imprenta Tecnográfica II.

En 1996 irrumpió Visual Ediciones, bajo sello Bandido, con un personaje que se hizo muy conocido: "Diablo" con Javier Ferreras (Ferre) en guión y Mauricio Herrera en dibujos. "Diablo" es un superhéroe chileno ligado a lo demoníaco.

Pocos años después surgió "Salem", que narraba las aventuras de tres jóvenes y hermosas aspirantes a brujas. Con guiones de Francisco Amores y dibujos de Mauricio Herrera, fue editada por Dédalos Ediciones.

De reciente aparición es el comic de terror-humor, "Vladimirdrácula" de Coky (Carlos López Balló). Durante 1998, Coky autoeditó un par de números en blanco y negro. Según el propio Balló, él mismo es un anti-dibujante de cómics. Ha seguido realizando su trabajo en sitios Web y autogestionando sus publicaciones. En la actualidad organiza eventos relacionados con el cómic chileno.

En 1999, los guionistas Antonio Lobos y Carlos Reyes iniciaron en internet la publicación por entregas de su demonio insurrecto Lubbert Dass, protagonista de la historieta "Pau de Arara", terror político post-dictadura con dibujos del argentino Mariano Ramos.

Conforme a lo expuesto, y pese a la calidad gráfica de "Diablo" y "Salem", actualmente en Chile no existe una revista que tenga la trascendencia y calidad del Dr. Mortis. Desgraciadamente, la vacante del horror aún está esperando ser tomada por asalto.

(1) Para un mayor análisis respecto de los guiones y los dibujantes de Mortis los remito al artículo de Carlos Reyes: "El Siniestro Dr. Mortis. Un maravilloso Hedor a Muerte y Corrupción", publicado en este mismo sitio.

Bibliografía:

- "Memorias del Dr. Mortis", Juan Marino, prólogo de Eva Martinic, Editorial del Pacífico, 1973, libro 1.

- Conversaciones con los dibujantes Manuel Cárdenas, Máximo Carvajal y Santiago Peñailillo.

- Sitio web: www.mortis.cl

- Comentarios de César Zúñiga, Antonio Lobos y Carlos Reyes, aficionados y conocedores de la historieta chilena.

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2 Responsesto “La Historieta De Terror En Chile”

  1. Raúl Tapia dice:

    Referente a este artículo sobre comics de terror no tendría nada que decir pues en realidad no aporta nada nuevo. Lo que si es reelevante, es que no se consideró un espacio a una revista que si era de terror, a la altura de Dr. Mortis. Me refiero a “Makabro”, del que solo se editaron 4 números, edición que contaba con nuevos trabajos de un gran integrante del staff de dibujantes de “El Siniestro Dr. Mortis”, me refiero a Sergio Peñailillo. Tambiérn este artículo considera que la revista “Brujerías” de la cual aparecieron algunos números en los kioskos chilenos (no en todos), tendría un parecido a las publicaciones Warren. Vaya, no se si la persona que escribió dicho comentario lo dijo en broma o por desconocimiento, pero les puedo asegurar que la mencionada revista originalmente es una publicación mexicana, cuyos titulos realesl eran “Hermelinda Linda” y “Don Anicero”, La calidad de los dibujos era bastante mediocre (lo que la pone a kilóme3tros de distancia de “Creepy”, “Eerie” o “Vampirella”), pero los guiones humorísticos era bastante entretenidos (tengo entendido que en México se publicaro (y se publican) más de 1.000 números de cada una)

  2. Carlos Reyes dice:

    Hola Raúl:

    Una precisión. Este artículo de Mauricio García fue escrito mucho antes de que Santiago Peñailillo editara Makabro. La última publicación comentada en el texto es de 1999 y Makabro es de 2004, por tanto, no hay tal omisión.

    Respecto de tu aporte sobre Brujerías, se lo comentaré a Mauricio.

    Saludos y gracias.

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